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Décima Época Semanario Judicial de la Federación 29666         1 de 1
Tribunales Colegiados de Circuito Publicación: viernes 26 de febrero de 2021 10:28 h
HORAS EXTRAS. DEBEN EXCLUIRSE DE SU CONDENA LOS DÍAS DE DESCANSO OBLIGATORIO O FESTIVOS, CUANDO NO EXISTA CONTROVERSIA RESPECTO A SI SE LABORARON.


AMPARO DIRECTO 912/2015. 19 DE MAYO DE 2016. UNANIMIDAD DE VOTOS. PONENTE: JORGE TOSS CAPISTRÁN. SECRETARIO: VÍCTOR HUGO MILLÁN ESCALERA.

CONSIDERANDO:

OCTAVO.—Cabe destacar que quien acude al juicio de amparo es **********, en su carácter de patrón, motivo por el cual los conceptos de violación hechos valer deben ser analizados bajo el principio de estricto derecho, pues en el caso no se da ninguno de los supuestos del artículo 79 de la Ley de Amparo para que opere la figura de la suplencia de la queja deficiente en su favor, porque:

A) En materia laboral, únicamente procede en beneficio de la clase obrera (fracción V).

B) No se advierte que el acto reclamado se encuentre fundado en una ley declarada inconstitucional (fracción I).

C) Tampoco se observa que la parte quejosa se encuentre en condiciones de pobreza o marginación que la ubiquen en desventaja social para la defensa en el juicio (fracción VII).

Cobra aplicación la tesis de jurisprudencia 2a./J. 158/2015 (10a.), emitida por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 4 de diciembre de 2015 a las 10:30 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 25, Tomo I, diciembre de 2015, página 359, con número de registro digital: 2010624, de título, subtítulo y texto siguientes:

"SUPLENCIA DE LA QUEJA DEFICIENTE EN EL JUICIO DE AMPARO LABORAL. LA CIRCUNSTANCIA DE QUE SÓLO OPERE EN BENEFICIO DEL TRABAJADOR, NO VULNERA EL DERECHO HUMANO DE IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN. El artículo 76 Bis, fracción IV, de la Ley de Amparo vigente hasta el 2 de abril de 2013, sustituido por el numeral 79, fracción V, de la ley de la materia en vigor al día siguiente, al prever expresamente que la suplencia de la queja deficiente en materia laboral procede sólo a favor del trabajador, es producto de los procesos históricos de reforma constitucional y legal, cuya distinción de trato, en relación con el patrón, radica en que su finalidad es solventar la desigualdad procesal de las partes y la necesidad de proteger bienes básicos, derivado de que: a) el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley Federal del Trabajo regulan la relación laboral como un derecho de clases; b) el patrón tiene mayores posibilidades económicas, lo cual le permite acceder a los servicios de mejores abogados y, al tener la administración de la empresa, cuenta con una mejor posibilidad de allegarse medios probatorios para el juicio; y, c) la protección a bienes elementales tiene como base el hecho de que la subsistencia del trabajador y de su familia, con todo lo que lleva implícito, depende de su salario y prestaciones inherentes, razón que evidencia la importancia que tiene para el trabajador un litigio derivado de la relación laboral; motivo por el cual se le liberó de la obligación de ser experto en tecnicismos jurídicos, lo que contribuyó, por un lado, a que no se obstaculizara la impartición de justicia y, por otro, a la salvaguarda de los derechos fundamentales consagrados en el referido artículo 123 de la Carta Magna. En esas condiciones, la Segunda Sala reitera el criterio de la jurisprudencia 2a./J. 42/97, en el sentido de que es improcedente la suplencia de la queja deficiente a favor del patrón, inclusive bajo el contexto constitucional sobre derechos humanos imperante en el país, y en consecuencia, la circunstancia de que sólo opere en beneficio del trabajador, no vulnera el de igualdad y no discriminación, porque la distinción de trato en referencia con el trabajador está plenamente justificada y, por lo mismo, resulta proporcional, es decir, sí guarda una relación razonable con el fin que se procura alcanzar, ya que tal diferenciación constituye una acción positiva que tiene por objeto medular compensar la situación desventajosa en que históricamente se ha encontrado la clase trabajadora frente a la patronal."

Establecido lo anterior, se tiene que los conceptos de violación formulados en la demanda de amparo que se atiende, son parcialmente fundados.

En el primero de ellos, la patronal quejosa aduce, en lo medular, lo siguiente:

* Que la Junta del conocimiento omitió valorar que el trabajador fue contratado como prevendedor, por lo que tenía libertad de horario para prestar sus servicios, de conformidad con el artículo 286 de la Ley Federal del Trabajo.

* Que controvirtió la jornada del trabajador en su contestación de demanda, argumentando que éste fue contratado como prevendedor, por lo que al tener libertad de horario y salario garantizado más comisión por ventas, no era procedente el pago de horas extras.

* Que en la confesional a cargo del actor celebrada el catorce de abril de dos mil quince, éste confesó que "... sus labores como prevendedor consistían en presentarse a su centro de trabajo a las seis horas del día para pasar asistencia con la libertad de horario para realizar las ventas al público en general fuera del centro de trabajo", por lo que es evidente que la autoridad responsable no valoró dicha probanza, pues quedó demostrado que el tercero interesado tenía la categoría de prevendedor, y que contaba con libertad de horario para prestar sus servicios, por lo que no pudo trabajar tiempo extraordinario.

Los motivos de disenso reseñados con antelación son fundados, pero inoperantes.

Lo anterior se determina de esa manera dado que, si bien es cierto que la Junta omitió valorar el hecho de que el trabajador fue contratado por el patrón como prevendedor, también lo es que la patronal quejosa no combate los motivos torales por los cuales la autoridad responsable la condenó al pago de horas extras, como lo fue la confesional a cargo de **********, con la cual dicha potestad señaló lo siguiente:

"... la confesional para hechos propios a cargo del C. **********, en su carácter de **********, desahogada en la audiencia de fecha 13 de abril de 2015 (fojas 192 y193), se advierte que en la posición número 12. Que ********** realizaba sus labores en la jornada de trabajo comprendida de las seis de la mañana a las seis de la tarde, utilizando una hora para comer y descansar en el lugar en el que se encontraba laborando, todo ello de lunes a sábado, respondiendo: ‘Sí’; asimismo de la confesional para hechos propios a cargo del C. ********** en su carácter de **********, desahogada en audiencia de fecha 13 de abril de 2015 (foja 198), se advierte que en la posición número 12. Que ********** realizaba sus labores en la jornada de trabajo comprendida de las seis de la mañana a las seis de la tarde, utilizando una hora para comer y descansar en el lugar en el que se encontraba laborando, todo ello de lunes a sábado, respondiendo: ‘Sí’; por lo tanto, tenemos que no hay duda que el accionante sí trabajó 4 horas extras diarias..."

De la anterior transcripción se advierte que la Junta responsable arribó a la conclusión de que el patrón aceptó la jornada laboral aducida por el trabajador en su escrito inicial de demanda, que comprendía de seis de la mañana a las seis de la tarde de lunes a sábado, con una hora para comer y descansar, motivo por el cual, expuso, en dicha jornada quedaban comprendidas cuatro horas extras diarias de lunes a sábado.

De ahí que, si no combatió vía concepto de violación dicha consideración toral, dado que únicamente señala que la Junta del conocimiento omitió valorar el hecho de que fue contratado como prevendedor, tal pronunciamiento debe quedar incólume.

Luego, al no controvertir las consideraciones torales que sustentan la condena al pago de horas extras, es que los relatados motivos de disenso devienen inoperantes.

Sobre todo, porque en los conceptos de violación en ningún momento se hace mención respecto del valor que la autoridad responsable le otorgó a las confesionales, así como su resultado; de modo que al no operar la suplencia de la queja en su favor, este tribunal federal se encuentra impedido para abordar su estudio oficioso, por lo que las consideraciones ahí vertidas, deben seguir rigiendo en el mundo jurídico.

Sirve de apoyo a lo anterior, por lo ilustrativo de su contenido y las consideraciones que de ella emergen, la tesis de jurisprudencia IV.3o.A. J/4, emitida por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Cuarto Circuito, que se comparte, visible en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XXI, abril de 2005, materia común, página 1138, con número de registro digital: 178786, de rubro y texto siguientes:

"CONCEPTOS DE VIOLACIÓN. RESULTAN INOPERANTES POR INSUFICIENTES SI NO ATACAN TODOS LOS ARGUMENTOS QUE SUSTENTAN EL SENTIDO DE LA SENTENCIA COMBATIDA.—Resultan inoperantes los conceptos de violación expuestos en la demanda de amparo directo que no controvierten todas las consideraciones y fundamentos torales del fallo reclamado, cuando, por sí solos, pueden sustentar el sentido de aquél, por lo que al no haberse controvertido y, por ende, no demostrarse su ilegalidad, éstos continúan rigiendo el sentido de la resolución combatida en el juicio constitucional. De ahí que los conceptos de violación resulten inoperantes por insuficientes, pues aun de resultar fundados no podrían conducir a conceder la protección constitucional solicitada."

Por su parte, en el segundo concepto de violación la parte quejosa señala, en esencia, lo siguiente:

* Que la Junta responsable la condenó al pago de horas extras por cuanto hace a treinta y seis semanas, sin precisar si dentro de las mismas hubo días de descanso obligatorios por ley; de ahí que deviene incongruente el laudo reclamado, puesto que no señaló cuáles semanas comprendían seis días laborados y cuáles cinco días por haberse atravesado un día de descanso no laborable.

* Que el periodo comprendido de la condena va del doce de noviembre de dos mil trece al veinticuatro de julio de dos mil catorce, por lo que resulta un hecho notorio que en dicho plazo existen como días no laborables, el uno de enero de dos mil trece, el cuatro de febrero de dos mil trece, el dieciocho de marzo de dos mil trece, así como el primero de mayo de dos mil catorce, motivo por el cual, expone, el laudo resulta incongruente, al haberlos considerado como días generadores de tiempo extra de labores, ya que el trabajador no acreditó haber laborado esos días, de manera que la condena de tiempo extra para esos días, resulta incongruente.

* Que al no haber establecido la autoridad responsable qué días eran de descanso obligatorio, es violatorio de derechos fundamentales el laudo combatido, pues no los excluyó de la condena; además de que, en todo caso, correspondería al trabajador la carga de demostrar que los laboró para que procediera la condena en su contra, cuestión que no fue acreditada en autos.

Los anteriores argumentos devienen fundados, como se verá a continuación.

Se estima de esa manera porque, en relación con los días que la parte quejosa solicita se le excluyan de la condena al pago de horas extras, no era necesario que se excepcionara en ese sentido para que procediera dicha exclusión, en tanto que derivan de la ley los días de descanso obligatorio, tal como lo prevé el artículo 74, fracción IV, de la Ley Federal del Trabajo.

Sobre el particular, cabe destacar que como correctamente lo aduce la parte quejosa en sus conceptos de violación, el trabajador en ningún momento adujo haber laborado en días de descanso obligatorio o días festivos, motivo por el cual no constituyó litis ese aspecto y se infiere al no probarse lo contrario, que no los laboró, precisamente, por ser inhábiles por imperativo de la ley.

En ese tenor, es inconcuso que la Junta responsable debe excluir los días de descanso obligatorio que quedan comprendidos en el periodo de condena por concepto de tiempo extraordinario, ya que basta que se aluda por el patrón que se condenó a horas extras, sin excluirse los días de descanso obligatorio que establece el citado precepto 74 de la legislación laboral, para que proceda su exclusión, en tanto no se formuló reclamo sobre ese particular.

Máxime que las leyes no son objeto de prueba, motivo por el cual no se necesita probar su existencia en autos, pues basta que estén publicadas en el Diario Oficial para que la autoridad judicial esté obligada a tomarlas en cuenta, en virtud de su naturaleza y obligatoriedad.

Cobra aplicación a lo expuesto, la tesis de jurisprudencia 2a./J. 65/2000, emitida por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XII, agosto de 2000, página 260, con número de registro digital: 191452, de rubro y texto siguientes:

"PRUEBA. CARGA DE LA MISMA RESPECTO DE LEYES, REGLAMENTOS, DECRETOS Y ACUERDOS DE INTERÉS GENERAL PUBLICADOS EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN.—Respecto de las leyes, reglamentos, decretos y acuerdos de interés general, no se necesita probar su existencia en autos, pues basta que estén publicados en el Diario Oficial, para que la autoridad judicial esté obligada a tomarlos en cuenta, en virtud de su naturaleza y obligatoriedad, y porque la inserción de tales documentos en el órgano oficial de difusión tiene por objeto dar publicidad al acto de que se trate, y tal publicidad determina precisamente que los tribunales, a quienes se les encomienda la aplicación del derecho, por la notoriedad de ese acontecimiento, no puedan argüir desconocerlo."

De igual manera, se cita la tesis aislada emitida por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible en el Semanario Judicial de la Federación, Séptima Época, Volumen 65, Primera Parte, página 15, con número de registro digital: 233090, del tenor literal siguiente:

"LEYES. NO SON OBJETO DE PRUEBA.—El juzgador de amparo, sin necesidad de que se le ofrezca como prueba la publicación oficial de la ley que contiene las disposiciones legales reclamadas, debe tomarla en consideración, aplicando el principio jurídico relativo a que el derecho no es objeto de prueba."

En conclusión, los días de descanso obligatorio previstos en el artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo, no son susceptibles de contabilizarse para el pago de horas extras, se insiste, porque la parte trabajadora no afirmó que los laboró, por ende, los descansó por mandato de tal ordenamiento legal.

Sirve de apoyo a lo anterior, por lo ilustrativo de su contenido, la tesis aislada emitida por la otrora Cuarta Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible en el Semanario Judicial de la Federación, Quinta Época, Tomo LXXIX, página 1062, con número de registro digital: 374397, de rubro y texto siguientes:

"HORAS EXTRAORDINARIAS.—No existe disposición legal alguna que declare expresamente, que son horas extraordinarias las que corresponden a los días de descansos obligatorios o festivos, pero si se atiende al sentido ideológico de la expresión ‘horas extraordinarias’, se llegará a la conclusión de que todas aquellas en las que el trabajador no tiene obligación ordinaria de trabajar, es decir que deben considerarse extraordinarias, todas las que no componen la jornada común de trabajo, categoría que tiene naturalmente las de los días festivos o de descansos legal."

También se invoca, por lo ilustrativo de su contenido, la tesis de jurisprudencia I.13o.T. J/6 (10a.), emitida por el Décimo Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, que se comparte, visible en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 11 de julio de 2014 a las 8:25 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 8, Tomo II, julio de 2014, página 962, con número de registro digital: 2007014, del tenor literal siguiente:

"TIEMPO EXTRAORDINARIO. ES IMPROCEDENTE SU RECLAMO RESPECTO DE DÍAS DE DESCANSO LABORADOS. No procede el reclamo como tiempo extraordinario de una jornada que corresponde a un día de descanso laborado; lo anterior, porque existe diferencia entre las horas extras laboradas en los días contratados y el trabajar en un día de descanso, pues las primeras encuentran su fundamento en los artículos 67 y 68 de la Ley Federal del Trabajo, y consisten en el tiempo excedente del límite de la jornada normal prevista en la ley o pactada en el contrato respectivo, que da lugar a que las primeras nueve en la semana se retribuyan en un cien por ciento más del salario, y las excedentes en un doscientos por ciento; mientras que conforme al artículo 73 del mismo ordenamiento, el trabajador no está obligado a prestar sus servicios en su día o días de descanso, por lo que si a pesar de esta prohibición se labora en una jornada completa, deberá pagársele un día de salario doble por el servicio prestado; de ahí que sean situaciones distintas con prestaciones diferentes, e impiden que el tiempo extra que se reclama por la extensión de la jornada se adicione con el generado por laborar en un día que correspondía al de descanso."

En las narradas condiciones, ante lo fundado del concepto de violación de previo estudio, lo que procede es, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 77, fracción I,(9) de la ley de la materia en vigor, conceder el amparo para efectos de que la Junta responsable:

a) Deje insubsistente el laudo reclamado.

b) En su lugar, deberá emitir uno nuevo en el que, en principio, reitere todo lo que no es materia de tutela federal, esto es, la absolución decretada en favor de **********, respecto de: nulidad del escrito de renuncia de veinticuatro de julio de dos mil catorce; pago de indemnización constitucional, salarios caídos, intereses y prima de antigüedad; pago de vacaciones, prima vacacional, ayuda para vacaciones, aportaciones al Instituto Mexicano del Seguro Social, amortizaciones del crédito de Infonavit, seguro de vivienda del Infonavit, aportación del patrón al SAR, aportación del patrón al seguro de cesantía en edad avanzada y vejez, impuesto bruto, ISRPTU, Ded. Por la red. Ult. P., impuesto ordinario, aportación al fondo de ahorro trabajador, diferencias entre cuotas obrero-patronales y las cuotas obrero-patronales al Instituto Mexicano del Seguro Social; absolución al Instituto Mexicano del Seguro Social de las prestaciones reclamadas por el actor; así como las condenas decretadas en contra de la parte quejosa, atinentes a: aguinaldo y descuento por pensión alimenticia.

c) Luego, conforme a los lineamientos trazados en la presente ejecutoria, deberá excluir los días de descanso obligatorio que quedan comprendidos en el periodo de condena por concepto de tiempo extraordinario, en términos de lo dispuesto por el artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo, en tanto el trabajador en ningún momento expuso que los laboró, motivo por el cual, se entiende que los descansó por imperativo de ley.

Concesión del amparo que se hace extensiva a los actos de ejecución atribuidos tanto al presidente como al actuario adscrito a la Junta responsable, en tanto que no se reclamaron por vicios propios de ilegalidad, sino en vía de consecuencia.

Sirve de apoyo a lo anterior, la tesis de jurisprudencia II.3o. J/12, emitida por el otrora Tercer Tribunal Colegiado del Segundo Circuito, que se comparte, visible en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Octava Época, Número 55, julio de 1992, página 41, con número de registro digital: 218867, de rubro y texto siguientes:

"AUTORIDADES EJECUTORAS, ACTOS DE LAS, NO RECLAMADOS POR VICIOS PROPIOS.—Cuando el amparo y protección de la justicia federal se concede en contra de actos atribuidos a las autoridades ordenadoras, tal concesión debe hacerse extensiva a las ejecutoras al no existir impugnación por vicios propios."

Por lo expuesto y fundado; se resuelve:

ÚNICO.—La Justicia de la Unión ampara y protege a **********, contra los actos que reclamó de las autoridades precisadas en el resultando primero, para los efectos establecidos en el
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