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Décima Época Semanario Judicial de la Federación 29191         1 de 1
Tribunales Colegiados de Circuito Publicación: viernes 06 de diciembre de 2019 10:18 h
RENUNCIA POR ESCRITO. PARA OTORGARLE VALOR PROBATORIO CUANDO EL PATRÓN AFIRMA QUE FUE PRESENTADA EN UN DÍA DE DESCANSO OBLIGATORIO, ES NECESARIO ADMINICULARLA CON OTRA PRUEBA.


AMPARO DIRECTO 378/2018. 8 DE AGOSTO DE 2019. MAYORÍA DE VOTOS. DISIDENTE: JUAN CARLOS MORENO CORREA. PONENTE: JORGE TOSS CAPISTRÁN. SECRETARIO: ARTURO NAVARRO PLATA.

CONSIDERANDO:

SÉPTIMO.—Los conceptos de violación formulados por la parte quejosa resultan fundados, suplidos en lo necesario en deficiencia de la queja, en beneficio de la parte actora, en términos del artículo 79, fracción V, y penúltimo párrafo, de la Ley de Amparo; luego, habrá de concederse la protección constitucional solicitada.

Antes de proceder a explicar las razones que, en específico, dan sustento a la forma descrita en que habrá de resolverse el presente asunto, es imperioso efectuar la acotación siguiente:

El artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos consagra el derecho subjetivo público reconocido como "acceso a la jurisdicción", paralelo a ello instituye la diversa "garantía de defensa" y el "principio de exhaustividad y congruencia" de los fallos emitidos por los órganos facultados para decir el derecho.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que tales prerrogativas que la Carta Magna reconoce en favor de todos los gobernados de la República no implican que pueda realizar el planteamiento de una serie de argumentos tendentes a contar con un abanico de posibilidades para ver cuál, de entre ellos, prospera a pesar de que muchos entrañen puntos definidos a plenitud, ya por la ley, o bien, por criterios interpretativos sean aislados o de rango jurisprudencial.

Disertación de referencia in fine que, inclusive, se corrobora con la circunstancia consistente en que el propio precepto constitucional en consulta exige de los tribunales en general una administración de justicia pronta y expedita, propósito que, sin género de duda, se ve afectado con reclamos como el comentado, pues en aras de atender todas las proposiciones deberían dictarse resoluciones en simetría longitudinal a la de las promociones de las partes, en demérito del estudio y reflexión de otros asuntos donde las propuestas impugnativas también exigen la máxima atención y acuciosidad judicial para su correcta decisión.

Así pues, debe establecerse que el alcance de las garantías de trato en relación con el principio aludido, no llega al grado de constreñir a los órganos jurisdiccionales a referirse expresamente en sus fallos, renglón a renglón, punto por punto de todos los cuestionamientos que en un momento dado se esbozan.

Apoya la anterior consideración la tesis 1a. CVIII/2007, sustentada por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en la página 793, Tomo XXV, mayo de 2007, Décima Época del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, registro digital: 172517, cuyos rubro y texto dicen:

"GARANTÍA A LA IMPARTICIÓN DE JUSTICIA COMPLETA TUTELADA EN EL ARTÍCULO 17 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. SUS ALCANCES.—El derecho fundamental contenido en el referido precepto constitucional implica, entre otras cosas, el deber de los tribunales de administrar justicia de manera completa, en atención a los cuestionamientos planteados en los asuntos sometidos a su consideración, analizando y pronunciándose respecto de cada punto litigioso, sin que ello signifique que tengan que seguir el orden expuesto por las partes o que deban contestar argumentos repetitivos, pues los órganos encargados de dirimir las controversias están en aptitud de precisar las cuestiones a resolver, lo que puede o no coincidir con la forma o numeración adoptada en los respectivos planteamientos, y aunque no pueden alterar los hechos ni los puntos debatidos, sí pueden e incluso deben definirlos, como cuando la redacción de los escritos de las partes es oscura, deficiente, equívoca o repetitiva. Esto es, los principios de exhaustividad y congruencia de los fallos judiciales no pueden llegar al extremo de obligar al juzgador a responder todas las proposiciones, una por una, aun cuando fueran repetitivas, ya que ello iría en demérito de otras subgarantías tuteladas por el referido precepto constitucional –como las de prontitud y expeditez– y del estudio y reflexión de otros asuntos donde los planteamientos exigen la máxima atención y acuciosidad judicial, pues la garantía a la impartición de justicia completa se refiere únicamente a que los aspectos debatidos se resuelvan en su integridad, de manera que sólo deben examinarse y solucionarse las cuestiones controvertidas que sean necesarias para emitir la decisión correspondiente."

En esencia, la parte quejosa señala como agravios:

Que la autoridad responsable violó el contenido de los artículos 14 y 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por la inexacta aplicación de los artículos 841, 842, 843 y demás relativos y aplicables al caso de la Ley Federal del Trabajo, pues afirma que: "...En virtud de que no analiza que el escrito de renuncia voluntaria de fecha diecisiete de febrero de dos mil trece, fue elaborado en forma dolosa por el C. ********** por sí y como responsable o propietario de la demandada **********, ya que el día diecisiete de febrero del año dos mil trece fue día domingo, esto es, que conforme a la determinación de la autoridad responsable, el día domingo era el día que mi representado tenía asignado como día de descanso, lo cual quedó determinado en el considerando III de la resolución que se combate, al resolver sobre las horas extras reclamadas por mi representado, ahora quejoso, lo cual demuestra que el escrito de renuncia voluntaria que exhibe el C. ********** por sí y como responsable o propietario de la demandada **********, fue una prueba prefabricada y con ello se demuestra que el demandado antes mencionado, no acreditó la procedencia de sus excepciones y defensas y, en consecuencia, no demuestra que el supuesto escrito de renuncia voluntaria la haya firmado el C. ********** el día diecisiete de febrero del año dos mil trece, siendo que con ello el C. **********, por sí y como responsable o propietario de la demandada **********, no demuestra la excepción de prescripción que hizo valer, toda vez que al no tener validez el escrito de renuncia voluntaria, no se puede considerar que a partir del día diecisiete de febrero del año dos mil trece se cuente el término de sesenta días para interponer la demanda laboral... la autoridad responsable no analiza que el C. **********, en su carácter de patrón, persona física, socio y propietario de la empresa con razón comercial **********, en su escrito de fecha veintiocho de mayo del año dos mil catorce, mediante el cual contesta la demanda, precisamente en la hoja 7, último párrafo, señala lo que a continuación se transcribe: "...el C. **********, se presentó a laborar como de costumbre a la fuente de trabajo el día diecisiete de febrero del año dos mil trece laborando normalmente su jornada de trabajo..."; lo cual no demostró... ya que con las pruebas que ofreció a su nombre mediante escrito de fecha veintiuno de noviembre del año dos mil catorce, no ofreció prueba alguna con la cual acreditara que mi representado, el ahora quejoso, el día diecisiete de febrero del año dos mil trece, se haya presentado a laborar como de costumbre a la fuente de trabajo y además que haya laborado normalmente su jornada de trabajo, debiendo considerar que la autoridad responsable en el considerando III de la resolución que se combate, específicamente en la hoja número 20, renglón número 28, determina lo que a continuación se transcribe: "...se tiene por hecho cierto que el accionante trabajó el horario de labores de las 6:30 a las 19:30 horas (trece horas), de lunes a sábado, descansando el día domingo..."; sin olvidar que el día domingo era el día de descanso de mi representado y de que el día diecisiete de febrero fue día domingo, por lo que no fue posible que mi representado se haya presentado a laborar... la autoridad responsable no analiza que el C. **********, en su carácter de patrón... precisamente en la hoja 7, último párrafo, último renglón señala lo que a continuación se transcribe: "...le manifestó en presencia de algunos compañeros de trabajo que era su voluntad renunciar a sus labores, porque había encontrado un trabajo mejor pagado..."; lo cual no demostró... ya que si bien es cierto que bajo el apartado 2, de su escrito de pruebas de fecha veintiuno de noviembre del año dos mil catorce ofreció la prueba testimonial a cargo de los CC. **********, **********, y **********, también resulta cierto, que mediante acta de audiencia de fecha veintisiete de mayo del año dos mil quince, visible a fojas 251 frente y vuelta, se le decretó la deserción de la prueba testimonial en virtud de que el oferente de la prueba, no presentó a los testigos, tal y como había quedado comprometido, ...d) la autoridad responsable no analiza que el C. ********** en la hoja 8, primer párrafo, renglón número 2, señala lo que a continuación se transcribe: "...por tal motivo el mencionado representante de la empresa, le mencionó que si ya había pensado tal decisión, que lo hiciera a través de un escrito, por lo que el hoy actor accedió a dicha petición y una vez que se elaboró el escrito de renuncia, el actor estampó de puño y letra la firma al escrito de renuncia..." ; lo cual es contrario a derecho, a la moral y a las buenas costumbres, en virtud de que se observa que, por un lado, refiere que el C. ********** le sugirió al C. ********** que su decisión lo hiciera a través de un escrito y luego que el hoy quejoso accedió a dicha petición y se le elaboró el escrito de renuncia, por lo que no es lógico y resulta contradictorio, que primero se le dice al C. **********, que si era su voluntad de renunciar a sus labores lo hiciera por escrito; que accedió y, entonces, se le elaboró el escrito de renuncia, con lo cual queda en duda la voluntad de renunciar, ya que se le sugiere que lo haga por escrito...", sobre este punto abunda la parte quejosa que el patrón demandado no demostró con testigos su afirmación, en el sentido de que lo había hecho en presencia de diversas personas.

Que, además, difiere el tamaño de letra, lo cual implica que el quejoso no pudo renunciar en su día de descanso, lo cierto es que cuando ingresó a laborar le hicieron firmar unas hojas en blanco, que dice, utilizaron para elaborar su renuncia.

En el segundo concepto de violación, se alude a las diversas condenas determinadas por la Junta responsable, insistiendo en que se le otorgó un valor que no tiene al escrito de renuncia, por lo cual, aquéllas se decretaron a partir del diecisiete de febrero de dos mil trece, siendo que dicho documento fue una prueba prefabricada, no demostrando el patrón que efectivamente se hubiera presentado a trabajar el día en que se dice entregó la renuncia.

Los anteriores motivos de disenso serán analizados en su conjunto, por su íntima relación y por así permitirlo el artículo 76 de la Ley de Amparo.

Debe puntualizarse que el escrito de renuncia es un documento que permite al trabajador rescindir su relación de trabajo bajo su propia responsabilidad; por ello, cuando la parte patronal exhibe en un juicio laboral un escrito de renuncia, y éste es objetado por la persona a quien se atribuye la firma que lo calza debe, en su caso, desahogarse la prueba pericial a efecto de tener la certeza de que la voluntad del trabajador se ha expresado mediante la firma que ahí se impone y que es cuestionada; al respecto, en la jurisprudencia 2a./J. 2/2002, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XV, enero de 2002, página 98, registro digital: 187925, de rubro: "RENUNCIA DEL TRABAJADOR, PARA OTORGARLE VALOR PROBATORIO, CUANDO CONSTA POR ESCRITO, NO ES NECESARIO QUE AL CONTESTAR LA DEMANDA EL PATRÓN PRECISE LAS CIRCUNSTANCIAS DE MODO, TIEMPO Y LUGAR EN QUE FUE PRESENTADA, SIN PERJUICIO DE QUE EL DOCUMENTO SE PERFECCIONE SI ES CUESTIONADO.", la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sostuvo que, por regla general, el patrón no está obligado a precisar las circunstancias de tiempo, lugar y modo en que fue presentada la renuncia con la cual el trabajador da por terminado el vínculo laboral; tal criterio parte del supuesto de que se reúnan dichos requisitos en la renuncia, pues es claro que las circunstancias relativas a cómo, cuándo y dónde renunció, son propias del escrito cuestionado y la procedencia de la excepción opuesta por el patrón dependerá de la valoración que se haga del documento referido.

Lo anterior encuentra apoyo en la jurisprudencia 2a./J. 2/2002, autoría de la mencionada Segunda Sala del Más Alto Tribunal del País, publicada en la Novena Época, página 98, Tomo XV, enero de 2002 del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, registro digital: 187925, cuyos rubro y texto dicen:

"RENUNCIA DEL TRABAJADOR. PARA OTORGARLE VALOR PROBATORIO, CUANDO CONSTA POR ESCRITO, NO ES NECESARIO QUE AL CONTESTAR LA DEMANDA EL PATRÓN PRECISE LAS CIRCUNSTANCIAS DE MODO, TIEMPO Y LUGAR EN QUE FUE PRESENTADA, SIN PERJUICIO DE QUE EL DOCUMENTO SE PERFECCIONE SI ES CUESTIONADO.—Al tenor de lo dispuesto por los artículos 797, 798, 801 y 802 de la Ley Federal del Trabajo, los documentos privados para tener valor probatorio pleno, deben ser perfeccionados con otras probanzas, tales como el reconocimiento expreso o tácito, el cotejo, la prueba pericial, la testimonial, etcétera. Así, cuando el patrón demandado en un juicio laboral opone como excepción que el trabajador renunció voluntariamente en una fecha determinada, conforme a las reglas procesales de la carga de la prueba a él le corresponde demostrar tal evento y si para ello ofrece como prueba el escrito en que consta dicha renuncia, por ser éste un documento privado, al valorarlo debe tenerse en cuenta si fue o no objetado y, en su caso, perfeccionado, para efectos de determinar su alcance probatorio, aunque el patrón no haya precisado en su contestación de demanda las circunstancias de modo, tiempo y lugar de la renuncia, pues si ésta consta por escrito, los datos que puedan exigirse, constarán en el documento, o su omisión será motivo de estudio al analizar su valor probatorio, ya que las circunstancias relativas a cómo, cuándo y dónde renunció, son propias del escrito cuestionado y la procedencia de la excepción opuesta por el patrón dependerá de la valoración que se haga del referido documento. Lo anterior deriva de que la litis queda debidamente fijada al precisar el patrón que el trabajador renunció a su empleo, correspondiéndole al primero demostrar los hechos en que funda su defensa y al segundo, en su caso, desvirtuar las pruebas que aquel presente, como sucedería si el escrito de renuncia fuera cuestionado."

Ahora bien, en el caso que nos ocupa, la parte patronal, al controvertir los hechos expuestos por el actor dijo, en lo que aquí interesa, lo siguiente: "...El C. ********** se presentó a laborar como de costumbre a la fuente de trabajo demandada el día diecisiete de febrero de dos mil trece, laborando normalmente su jornada de trabajo y al término de la misma, aproximadamente como a las dieciocho horas se presentó en las oficinas de **********, le manifestó en presencia de algunos compañeros de trabajo, que era su voluntad renunciar a sus labores, porque había encontrado un trabajo mejor pagado, por tal motivo, el mencionado representante de la empresa, le mencionó que si ya había pensado tal decisión, que lo hiciera a través de un escrito, por lo que el hoy actor accedió a dicha petición y una vez que se elaboró el escrito de renuncia, el actor estampó de puño y letra la firma en el escrito de renuncia y posteriormente se retiró de las instalaciones de la empresa..."

De lo anterior se colige que la parte patronal demandada expresó circunstancias de tiempo, lugar y modo, asumiendo, en consecuencia, la carga procesal de probar su afirmación, sobre todo la jornada laboral, pues afirmó que fue al término de la misma que el trabajador expresó su deseo de renunciar al trabajo, ante diversas personas que ahí se encontraban, de tal suerte que ello debió ser demostrado, sobre todo, cuando como en el caso se controvirtió la jornada laboral, pues no debe obviarse que el trabajador adujo trabajar de lunes a sábado y con descanso el día domingo; por ende, resultaba necesario que la patronal demostrara que ese domingo diecisiete de febrero de dos mil trece, el trabajador había desempeñado sus labores en forma cotidiana, y dotar a tal expresión de la verosimilitud necesaria para generar certeza en el órgano laboral, circunstancia que, como se dijo, debía ser probada, pues en el hecho uno de su escrito de contestación refirió lo siguiente: "...además, es falso y se niega, el horario que indica, ya que siempre tuvo un horario de labores de las 8:00 a las 12:00 horas y de las 14:00 a las 18:00 horas de martes a domingo, descansando los días lunes de cada semana..."

Ahora bien, en torno al análisis de la verosimilitud de los hechos controvertidos en el juicio laboral, la Segunda Sala ha sido prolija al emitir diversos criterios en los que ha determinado su validez, en atención a la facultad prevista en el artículo 841 de la Ley Federal del Trabajo, que dispone: "Artículo 841. Los laudos se dictarán a verdad sabida y buena fe guardada, y apreciando los hechos en conciencia, sin necesidad de sujetarse a reglas o formulismos sobre estimación de las pruebas, pero las Juntas de Conciliación y Arbitraje están obligadas a estudiar pormenorizadamente las rendidas, haciendo la valoración de las mismas. Asimismo, expresarán los motivos y fundamentos legales en que se apoyan."

Criterios que, a guisa de ejemplo, se pueden referir los siguientes:

• Jurisprudencia 2a./J. 68/2017 (10a.), de título, subtítulo y datos de identificación siguientes: "TIEMPO EXTRAORDINARIO. METODOLOGÍA PARA RESOLVER SOBRE SU RECLAMO, CONFORME AL ARTÍCULO 784, FRACCIÓN VIII, DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, VIGENTE A PARTIR DEL 1 DE DICIEMBRE DE 2012." (Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 43, Tomo II, junio de 2017, página 1409, registro digital: 2014586 «y Semanario Judicial de la Federación del viernes 23 de junio de 2017 a las 10:29 horas»)

• "SALARIO. LA JUNTA PUEDE HACER UN JUICIO DE VEROSIMILITUD SOBRE SU MONTO AL CONSIDERARLO EXCESIVO, CUANDO SE HAYA TENIDO POR CIERTO EL HECHO RELATIVO, ANTE LA FALTA DE CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA POR PARTE DEL PATRÓN." (Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 29, Tomo II, abril de 2016, página 1363, registro digital: 2011445 «y Semanario Judicial de la Federación del viernes 15 de abril de 2016 a las 10:30 horas»)

En esos términos, es evidente que ante la forma en la que la patronal adujo se dio la renuncia del trabajador, ello obligaba a la misma a demostrar las circunstancias de tiempo, lugar y modo en que aquélla se había dado y, por ende, la obligación de la Junta de examinar escrupulosamente si existen indicios o pruebas circunstanciales que pudieran llevar a la conclusión de que en un día de descanso, como lo es el domingo, el trabajador renunció a su empleo, haciendo uso de la facultad que le confiere el artículo 841 de la Ley Federal del Trabajo, y tomar en cuenta las características particulares del caso, así como cualquier otro elemento de juicio que le permita determinar si es verosímil o no que el trabajador hubiese renunciado en día domingo.

Sin embargo, no se advierte que la parte patronal haya demostrado su afirmación en cuanto a que el trabajador renunció en un día domingo, más aún cuando, como se advierte, la propia Junta determinó como jornada laboral la aducida por el trabajador, esto es, de lunes a sábado con descanso el día domingo, pues la prueba testimonial que ofreció para tales efectos le fue decretada desierta; de ahí que, en el caso, se cuestione la veracidad de la renuncia, sin que a ello obste que la firma impuesta en el documento provenga de la parte obrera, según se demostró
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