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Décima Época Semanario Judicial de la Federación 28637         1 de 1
Tribunales Colegiados de Circuito Publicación: viernes 17 de mayo de 2019 10:22 h
AGRESIÓN POR SEPARACIÓN. FACTORES DE RIESGO.

DEPÓSITO PROVISIONAL DE PERSONA MENOR DE EDAD. LO QUE DETERMINA SU PROCEDENCIA ES QUE SE CORROBORE UN RIESGO PARA ÉSTA Y NO QUIEN MEJOR EJERZA SU GUARDA Y CUSTODIA.

ESTEREOTIPOS SOBRE ROLES SEXUALES. CUANDO SE ADVIERTA QUE UNA DE LAS PARTES LOS REPRODUCE Y, CON ELLO, GENERA ALGÚN TIPO DE VIOLENCIA EN CONTRA DE LA OTRA, EL ÓRGANO JURISDICCIONAL DEBE CANALIZARLA A LAS INSTITUCIONES CORRESPONDIENTES, A EFECTO DE QUE RECIBA LAS MEDIDAS REEDUCATIVAS PARA ERRADICAR AQUÉLLOS (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ).

ESTEREOTIPOS SOBRE ROLES SEXUALES. LOS ÓRGANOS JURISDICCIONALES DEBEN ANALIZAR EL LENGUAJE EMPLEADO EN LAS DIVERSAS PROMOCIONES REALIZADAS POR LAS PARTES PARA ADVERTIR SI SUS PETICIONES ESTÁN BASADAS EN CONCEPCIONES DE AQUÉLLOS.

ESTEREOTIPOS SOBRE ROLES SEXUALES. LOS ÓRGANOS JURISDICCIONALES TIENEN LA OBLIGACIÓN DE ANALIZAR LOS JUICIOS EN MATERIA FAMILIAR CON PERSPECTIVA DE GÉNERO, DADO QUE CONSTITUYE EL MEDIO PARA VERIFICAR SI LA DISCRIMINACIÓN ESTRUCTURAL AÚN EXISTENTE, OCASIONADA POR AQUÉLLOS, PERMEÓ EN EL CASO CONCRETO.

INTERÉS SUPERIOR DE LAS PERSONAS MENORES DE EDAD. JUZGAR CON PERSPECTIVA DE GÉNERO NO SIGNIFICA HACER PREVALECER LOS DERECHOS DE LAS PARTES POR ENCIMA DE AQUÉL.

JUZGAR CON PERSPECTIVA DE GÉNERO. FORMA EN LA QUE OPERA LA EXIGENCIA DE "CUESTIONAR LOS HECHOS".

PATRIA POTESTAD. EL HECHO DE QUE LA MUJER TRABAJE, NO DENOTA UN INCUMPLIMIENTO DE LOS DEBERES DERIVADOS DE AQUÉLLA, PUES CONCEBIRLO DE FORMA CONTRARIA, SIGNIFICARÍA MANTENER UNA VISIÓN BASADA EN ESTEREOTIPOS SOBRE ROLES SEXUALES.

VIOLENCIA PSICOLÓGICA. SUS CARACTERÍSTICAS E INDICADORES.

AMPARO EN REVISIÓN 298/2018. 28 DE FEBRERO DE 2019. MAYORÍA DE VOTOS. DISIDENTE Y PONENTE: ISIDRO PEDRO ALCÁNTARA VALDÉS. ENCARGADO DEL ENGROSE: JOSÉ MANUEL DE ALBA DE ALBA. SECRETARIO: JOSUÉ RODOLFO BERISTAIN CRUZ.

CONSIDERANDO:

III. Estudio.

23. Como se estableció, el cuestionamiento a resolver estriba en determinar: ¿el hecho de que la recurrente trabaje de lunes a viernes en un lugar diverso a aquel donde vive su niño y, por ello, se apoye en su progenitora y tía para el cuidado directo de éste, denota un descuido hacia la persona menor de edad?

24. A efecto de resolver el cuestionamiento anterior, este Tribunal Colegiado de Circuito, en principio, analizará las consideraciones emitidas por la a quo y, posteriormente, analizará las particularidades del caso con perspectiva de género.

25. Así pues, como se dijo, la a quo concedió el amparo solicitado para el efecto de que la Juez responsable dejara insubsistente la resolución del recurso de reclamación en la que se dejó sin efectos el depósito del niño involucrado a favor de su abuela paterna.

26. La a quo consideró, en esencia, que el depósito o guarda provisional procede cuando existe urgencia por proteger física o moralmente a la persona menor de edad.

27. Bajo ese contexto, la a quo consideró que se corroboró que la madre de la persona menor de edad involucrada no está con éste de lunes a viernes, porque trabaja en una localidad distinta a aquella donde vive el niño y que en este periodo, éste es cuidado por su abuela materna y tía.

28. Así, la a quo señaló que si bien es válido que la mamá del niño se apoye en diversas personas para el cuidado de éste mientras ella trabaja, lo cierto es que "en esas circunstancias, se priva al padre de cuidar a su menor hijo, siendo que cualquiera de los padres son aptos para el cuidado de sus hijos o hijas, salvo que se demuestre que su conducta resulte perjudicial para los menores."

29. Luego, partiendo de la premisa de que ambos padres tienen la obligación por igual de velar por el cuidado de sus menores hijos, si la madre del menor, por razones de trabajo, no lo puede atender de manera directa, es inconcuso que el padre, aquí quejoso, puede hacerse cargo de su cuidado, dado que es quien está en posibilidades de hacerlo y no se advierte que ello implique un riesgo o peligro para el menor.

30. En esa tesitura, si bien no constituye un peligro para el menor el que lo cuide su tía materna ********** y su abuela materna **********, un hecho cierto es que, si su padre está en posibilidad de hacerse cargo del infante debe subsistir el depósito a su favor, dado que de esa manera se permite que ambos padres compartan los derechos y responsabilidades en la educación, formación, manutención y toda actividad relacionada con la crianza del menor, esto es, que los dos progenitores conserven el derecho de atender y asistir al menor.

31. Ahora bien, este Tribunal Colegiado de Circuito no comparte los argumentos anteriores.

32. En efecto, tal como lo consideró la a quo, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al resolver la contradicción de tesis 49/2010(1) consideró que el depósito de persona atiende a la necesidad de contar con una medida prejudicial para otorgar seguridad y protección a quienes pudieran encontrarse en una situación difícil o apremiante, como sucede con las personas menores de edad, ante el inminente controvertido jurisdiccional entre sus progenitores(as).

33. Así pues, para que proceda el depósito provisional de una persona menor de edad, necesariamente debe corroborarse que ésta se encuentra en una situación de riesgo, es decir, debe corroborarse que aconteció un hecho que hace inferir, fundadamente, que es probable la materialización de un daño en la integridad de la persona menor de edad.(2)

34. Lo anterior, atiende a que, debido al momento procesal en el que se solicita tal medida provisional, existe poco espacio para realizar la actividad probatoria necesaria para allegarse de los medios de prueba pertinentes que corroboren quién de los progenitores puede ejercer de "mejor manera" la guarda y custodia de la persona menor de edad.

35. Al respecto, es aplicable el siguiente criterio emitido por este Tribunal Colegiado de Circuito.

"Época: Décima Época
"Registro digital: 2014044
"Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
"Tipo de tesis: aislada
"Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
"Libro 40, Tomo IV, marzo de 2017 «y Semanario Judicial de la Federación del viernes 31 de marzo de 2017 a las 10:34 horas»
"Materia: civil
"Tesis: VII.2o.C.118 C (10a.)
"Página: 2659

"DEPÓSITO O GUARDA DE PERSONAS COMO ACTO PREJUDICIAL. PARA SU OTORGAMIENTO Y ATENTO A SU NATURALEZA, SU DICTADO NO CONFIGURA UN PROCEDIMIENTO CONTRADICTORIO EN DONDE SE ABRA UNA DILACIÓN PROBATORIA, NI EN EL QUE LAS PARTES DEBATAN SOBRE SUS PRETENSIONES (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ). Los artículos 158, 159, 160, 162, 163, 164 y 166 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Veracruz establecen que ante la solicitud del depósito o guarda de personas, el Juez de primera instancia o, en su caso, el del lugar donde ocurra la emergencia, deberá trasladarse al lugar de los hechos para cerciorarse de la necesidad de la medida y dictará el depósito o guarda de la persona que necesite ser protegida física o moralmente. Ahora bien, atento a la naturaleza de este tipo de diligencia, esto es, que se trata de un acto prejudicial, su dictado no configura un procedimiento contradictorio en donde se abra una dilación probatoria, ni en el que las partes debatan sobre sus pretensiones para su otorgamiento, porque su concesión está sujeta a la real existencia de un estado de cosas que ponga al individuo en riesgo de sufrir algún perjuicio o daño si no se adopta tal medida; es decir, no depende de una audiencia previa de los interesados, sino que es una responsabilidad estricta y exclusiva del Juez otorgarla con los hechos que le está planteando el solicitante y que con el cercioramiento, advierta la real existencia de un estado de vulneración que ponga al individuo en riesgo de sufrir algún perjuicio o daño si no se adopta tal medida."

36. Por tanto, ante la alta posibilidad de una decisión equivocada, al respecto (dados los pocos medios de prueba con los que se cuenta), la norma busca privilegiar la estabilidad en la vida de la persona menor de edad, salvo que se corrobore una situación de riesgo para ésta.

37. Esto es, en los casos de depósito o guarda y custodia provisional de las personas menores de edad, lo que determina su procedencia es la corroboración de un estado de riesgo para éste(a) y no la corroboración de un "mejor" ejercicio de la guarda y custodia, porque –se insiste– dado los pocos medios de prueba existentes en ese momento procesal es muy alta la posibilidad de tomar una decisión errónea, lo cual significaría alterar la estabilidad de la persona menor de edad de forma injustificada.

38. Así lo ha considerado este Tribunal Colegiado de Circuito como se advierte de los criterios siguientes:

"Época: Décima Época
"Registro digital: 2001891
"Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
"Tipo de tesis: aislada
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
"Libro XIII, Tomo 4, octubre de 2012
"Materia: civil
"Tesis: VII.2o.C.9 C (10a.)
"Página: 2465

"DEPÓSITO JUDICIAL O GUARDA DE MENORES COMO ACTO PREJUDICIAL O MEDIDA CAUTELAR EN EL JUICIO DE ALIMENTOS. PARA SU PROCEDENCIA EL JUZGADOR DEBE CERCIORARSE DE LA NECESIDAD DE LA PROTECCIÓN, POR LO QUE TIENE QUE VERIFICAR Y CORROBORAR, EN EL LUGAR DE LOS HECHOS, LO APREMIANTE DE LA URGENCIA Y QUE HAYA RELACIÓN DIRECTA CON EL DERECHO CONTROVERTIDO, PONDERÁNDOSE ÉSTE, EN FUNCIÓN DEL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ).—De los artículos 16, numeral 3, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; 1, 5, 8, 9 y 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño; 19 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; 16 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; y, 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, se advierte que es un derecho humano del niño mantener sus relaciones familiares y desarrollarse en el núcleo familiar al que pertenece, el que sólo podrá afectarse en caso de excepción y previa resolución judicial a fin de proteger su interés superior. Por tanto, para que proceda el depósito judicial, ya sea como acto prejudicial o como medida cautelar, el juzgador deberá, en cada caso, acorde con los artículos 158, 159, 160 y 162 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Veracruz, y bajo su más estricta responsabilidad, cerciorarse de que el menor necesita protección, para lo que habrá de verificar y corroborar, en el lugar de los hechos, lo apremiante de la urgencia en la medida. Además, tratándose del depósito o guarda de menores como medida cautelar, habrá de cerciorarse que tenga relación directa con el derecho controvertido en el juicio debiendo ponderarse éste, en función del interés superior del niño, pues no encontraría justificación alguna afectar tal derecho humano del menor, cuando se solicita la medida en un juicio de alimentos, sin acreditarse que existe un riesgo a su interés superior." (subrayado añadido)

"Época: Décima Época
"Registro digital: 2014043
"Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
"Tipo de tesis: aislada
"Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
"Libro 40, Tomo IV, marzo de 2017 «y Semanario Judicial de la Federación del viernes 31 de marzo de 2017 a las 10:34 horas»
"Materia: civil
"Tesis: VII.2o.C.119 C (10a.)
"Página: 2658

"DEPÓSITO O GUARDA DE PERSONAS COMO ACTO PREJUDICIAL. PARA QUE SE DECRETE ES NECESARIO ACREDITAR TANTO LA URGENCIA COMO EL PELIGRO EN LA DEMORA QUE JUSTIFIQUEN LA NECESIDAD DE LA MEDIDA, DERIVADO DE LA ACREDITACIÓN OBJETIVA DE LA SITUACIÓN DE RIESGO QUE SEÑALE SU SOLICITANTE Y EL CERCIORAMIENTO DEL JUEZ (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ). De los artículos 158, 159, 160, 162, 163, 164 y 166 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Veracruz, se advierte que el depósito de personas es una medida que puede solicitarse, previo ejercicio de una acción de carácter judicial, siempre que sea urgente; pues ante la situación de riesgo, se requiere que la persona, objeto del depósito, sea protegida inmediatamente. Así, para que se decrete el depósito o la guarda de una persona como acto prejudicial es necesario que se acrediten tanto la urgencia como el peligro en la demora, entendidas como la necesidad de la medida, sobre todo tratándose del caso de menores de edad o incapaces. Sin que ello signifique que la decisión relativa a tal medida pueda adoptarse de manera arbitraria y con el simple dicho de quien la solicita, pues la decisión correspondiente habrá de estar respaldada por elementos objetivos que la sustenten. Para ello, el legislador previó la carga para quien la solicita de señalar, las causas en que sustente su petición; y la obligación a cargo del juzgador de cerciorarse de la necesidad de la medida, trasladándose para ello al lugar de los hechos, a fin de constatar la existencia de elementos objetivos que, en su caso, justifiquen el depósito de persona como acto prejudicial. Por lo que, acorde con los artículos señalados, corresponde al juzgador, bajo su más estricta responsabilidad, cerciorarse que la persona objeto de la medida que se solicita necesita de protección ante lo apremiante del riesgo que incide sobre su persona. Por tanto, es una diligencia espontánea en la que se plasmará lo que en ese momento el juzgador capte con sus sentidos, lo que deberá concatenar con lo que motivó a la práctica de dicha diligencia, esto es, las razones por las cuales se solicitó la medida, consistente en corroborar la urgencia y el peligro en que pueden encontrarse las personas a depositar, vinculando los elementos objetivos que tenga en ese momento."

39. Como se observa, este Tribunal Colegiado de Circuito ha determinado que el depósito o guarda y custodia provisional de una persona menor de edad sólo procede cuando se corrobora el riesgo para ésta. De otra forma, debe primarse por mantener la estabilidad en la vida del niño o de la niña.

40. Al respecto, de la estabilidad en la vida de las personas menores de edad es importante consultar el texto realizado por la UNICEF intitulado "Desarrollo psicosocial de los niños y las niñas",(3) en el cual en su capítulo II denominado "El niño o niña necesita establecer un vínculo de afecto y amor", se señala:

41. "El niño o niña necesita establecer y mantener un vínculo afectivo, esto es, una relación de cariño, cálida y cercana con las personas que lo cuidan. Esta relación es necesaria para desarrollar la seguridad y confianza básicas para sentirse querido. ...

42. "Para desarrollarse intelectual, emocional, social y moralmente, el niño o niña necesita, en cada una de estas áreas, gozar regularmente y durante un largo periodo de su vida de un vínculo afectivo fuerte, cercano, recíproco y estable, el cual desempeña una función muy importante en su bienestar. (El subrayado es propio)

43. "El vínculo o apego es una relación afectiva positiva, incondicional y duradera que se caracteriza por el placer mutuo de estar juntos y el deseo de mantener este cariño.

44. "Las interacciones positivas con personas que lo cuidan de forma estable generan en el niño o niña un sentimiento de bienestar y van creando una seguridad básica. Este sentimiento se ha denominado ‘confianza básica’ y es fundamental, no sólo para el desarrollo socio-emocional sino también para el desarrollo cognitivo del niño o niña."

45. A su vez, en tal estudio, se indica que el niño o la niña necesita "Una rutina de vida, un ambiente ordenado y con horarios, permiten al niño o niña ir formando hábitos y desarrollando seguridad para afrontar el mundo. Si vive en un ambiente sin orden, sin organización ni rutina clara, el niño o niña se hace más irritable y más inseguro, pues nunca sabe lo que va a pasar, ni cuándo su necesidades serán satisfechas."

46. La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación también ha optado por mantener la estabilidad en la vida de la persona menor de edad, salvo riesgo debidamente corroborado. Así, se advierte de lo considerado al resolver el amparo directo en revisión 2159/2012,(4) en tanto se señaló: "...se debe mantener, si es posible, el statu quo material y espiritual del menor y atender a la incidencia que toda alteración del mismo pueda tener en su personalidad y para su futuro."(5)

47. En consecuencia, si como lo reconoce la a quo, no existe riesgo para la persona menor de edad derivado de ser cuidado de lunes a viernes por su abuela materna y por su tía materna y no se corroboró ninguna otra situación de la cual pueda derivar tal estado, el depósito provisional decretado deviene irregular.

48. Máxime que, contrario a lo que ha considerado este Tribunal Colegiado de Circuito, la diligencia de cercioramiento de necesidad de la medida no se efectuó en el domicilio donde vivía la persona menor de edad, es decir, en el de su abuela materna, sino que se realizó en el domicilio donde se solicitó fuera depositado –en el de la abuela paterna–, lo que imposibilita corroborar si la persona menor de edad involucrada se encontraba en riesgo.

49. Ahora bien, la a quo también sustentó su determinación en el argumento de que, ante la imposibilidad de la recurrente de cuidar a su niño de forma directa, dado el trabajo que ésta desempeña, el quejoso debe cuidar a su niño, pues tanto el padre como la madre están obligados a ello y no se advierte peligro al respecto; no obstante, la a quo inobservó que, en realidad, el progenitor del niño no solicitó el depósito de éste a su cargo, sino al de su progenitora, es decir, tal medida se decretó a cargo de la abuela paterna del niño. Por ende, es incierto que con ésta se procure un cuidado directo del niño por parte del quejoso.

50. Aunado a que, no obstante que el progenitor del niño viva en el mismo domicilio donde éste se depositó, es válido inferir que labora o laborará para contribuir con la manutención de su niño y, para ello, se apoyará en la red familiar, específicamente, en su progenitora –abuela paterna del niño–, quien en la diligencia de verificación de necesidad de la medida manifestó estar en toda la disposición de apoyar a su hijo con el cuidado de su nieto, porque cuenta con el tiempo necesario para ello. De ahí que, se insista, en realidad, el depósito decretado no atiende a que el menor de edad sea cuidado directamente por su progenitor.

51. Principalmente porque, como se dijo, para la procedencia del depósito solicitado lo que se debe corroborar es la existencia de un riesgo real para el niño y no quien detenta de mejor manera su guarda y custodia, porque la posibilidad de una determinación errónea es muy alta, dados los pocos medios de prueba existentes en ese momento procesal.

52. Por otro lado, la a quo consideró que es válido que la madre del niño se apoye en su familia para el cuidado diario de éste, dado el trabajo desempeñado por ésta, pero que con ello se "priva" al padre de cuidar a su hijo menor edad.

53. Así pues, este Tribunal Colegiado de Circuito no comparte el argumento anterior. En principio, es verdad que, tal como lo ha desarrollado la doctrina jurisprudencial de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación –en la mayoría de los casos– para propiciar que las personas menores de edad tenga un adecuado desarrollo psicológico y emocional resulta necesario e indispensable la convivencia con ambos(as) progenitores(as).(6)

54. Sin embargo, ello no conlleva que, necesariamente, se deba alterar la estabilidad en la vida de la persona menor de edad. El(la) juzgador(a) debe buscar satisfacer las necesidades de éste(a) de la forma más idónea, tal como lo señaló la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la tesis de jurisprudencia 1a./J. 44/2014 (10a.), de título y subtítulo: "INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR. SU CONFIGURACIÓN COMO CONCEPTO JURÍDICO INDETERMINADO Y CRITERIOS PARA SU APLICACIÓN A CASOS CONCRETOS.",(7) de cuyo texto es relevante reproducir lo siguiente:

"En este sentido, es posible señalar como criterios relevantes para la determinación en concreto del interés del menor en todos aquellos casos en que esté de por medio la situación familiar de un menor, los siguientes: a) se deben satisfacer, por el medio más idóneo, las necesidades materiales básicas o vitales del menor, y las de tipo espiritual, afectivas y educacionales; b) se deberá atender a los deseos, sentimientos y opiniones del menor, siempre que sean compatibles con lo anterior e interpretados de acuerdo con su personal madurez o discernimiento; y c) se debe mantener, si es posible, el statu quo material y espiritual del menor y atender a la incidencia que toda alteración del mismo pueda tener en su personalidad y para su futuro."

55. Bajo ese contexto, el derecho del niño involucrado a mantener una relación directa con su progenitor se puede satisfacer, en este momento, mediante un régimen de convivencia. Esta medida concilia de mejor manera los derechos del niño a mantener estabilidad en su vida y a recibir las atenciones y cuidados necesarios por parte de su progenitor.

56. Es importante precisar que el régimen de convivencia ha sido catalogado por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación como un "derecho-deber", por lo que su ejercicio por parte del progenitor no custodio debe ser concebido como la obligación temporal de participar activamente en la crianza y educación de su niño o niña y no sólo como un espacio de recreo.

57. Al respecto, resulta aplicable la siguiente jurisprudencia (sic) emitida por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de
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