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Décima Época Semanario Judicial de la Federación 28222         1 de 1
Segunda Sala Publicación: viernes 07 de diciembre de 2018 10:19 h
OFRECIMIENTO DE TRABAJO. ES DE MALA FE SI EL PATRÓN NO OTORGA AL TRABAJADOR LA POSIBILIDAD DE ELEGIR ENTRE PERMANECER EN LA FUENTE DE TRABAJO O SALIR DE ELLA PARA DISFRUTAR DE LA MEDIA HORA DE DESCANSO PREVISTA EN EL ARTÍCULO 63 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.

CONTRADICCIÓN DE TESIS 240/2018. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS CUARTO DEL TERCER CIRCUITO Y PRIMERO DEL DÉCIMO SEXTO CIRCUITO, AMBOS EN MATERIA DE TRABAJO. 10 DE OCTUBRE DE 2018. UNANIMIDAD DE CUATRO VOTOS DE LOS MINISTROS JAVIER LAYNEZ POTISEK, JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ SALAS, MARGARITA BEATRIZ LUNA RAMOS Y EDUARDO MEDINA MORA I. AUSENTE: ALBERTO PÉREZ DAYÁN. PONENTE: JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ SALAS. SECRETARIA: GABRIELA ZAMBRANO MORALES.

CONSIDERANDO:

PRIMERO.—Competencia. Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es competente para conocer y resolver esta denuncia de contradicción de tesis.(2)

SEGUNDO.—Legitimación. La denuncia de contradicción de tesis proviene de parte legítima.(3)

TERCERO.—Antecedentes y criterios contendientes. Con el fin de verificar la posible existencia de la contradicción de criterios denunciada, es menester reseñar los antecedentes de los casos concretos, así como las consideraciones sustentadas por los Tribunales Colegiados de Circuito en las ejecutorias respectivas.

I. Cuarto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer Circuito, al resolver el amparo directo 903/2017.

1. El veintitrés de marzo de dos mil doce, María Dolores Castellanos Buenrostro demandó del Ayuntamiento de Guadalajara, Jalisco, la reinstalación en el cargo que ocupaba desde mil novecientos noventa y seis como "administradora de tianguis", así como el pago de diversas prestaciones con motivo del despido injustificado del que alegó haber sido objeto.

La trabajadora afirmó, que su jornada de trabajo se desarrollaba de lunes a viernes de las ocho a las dieciséis horas. Asimismo, manifestó que al promover la demanda laboral, el referido Ayuntamiento le ofreció la reinstalación; sin embargo, al día siguiente y a pesar de que aceptó esa oferta, se le despidió nuevamente.

2. Correspondió conocer de la demanda al Tribunal de Arbitraje y Escalafón en el Estado de Jalisco, el cual registró el asunto bajo el expediente 434/2012-A1.

Al contestar la demanda, el Ayuntamiento demandado negó haber despedido a la actora y, en consecuencia, le hizo una oferta de trabajo en los mismos términos y condiciones en que se desempeñaba.

3. En audiencia de once de abril de dos mil trece, la Junta responsable requirió a la trabajadora para que manifestara si aceptaba o no el ofrecimiento de trabajo y, por escrito presentado el día siguiente, manifestó su conformidad con dicha oferta, por lo que mediante diligencia celebrada el siete de octubre de dos mil catorce fue reinstalada.

4. Seguida la secuela procesal correspondiente, el tribunal del conocimiento dictó laudo el veinte de febrero de dos mil diecisiete, en el que resolvió que derivado de que se reinstaló a la actora en el cargo que ocupaba, era procedente condenar al Ayuntamiento demandado al pago de salarios caídos y de las cuotas al Instituto de Pensiones del Estado, por el periodo que abarcaría desde la fecha del despido injustificado y hasta el momento en que se llevó a cabo la reinstalación.

Por otra parte, absolvió al Ayuntamiento demandado de pagar cuotas a favor del actor ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, por todo el tiempo que duró el juicio.

5. En desacuerdo con lo anterior, el referido Ayuntamiento promovió demanda de amparo, la cual se remitió para su conocimiento al Cuarto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer Circuito y, en su auxilio, el Cuarto Tribunal Colegiado de Circuito del Centro Auxiliar de la Décima Región, con residencia en Saltillo, Coahuila, emitió la sentencia respectiva en sesión de veintitrés de agosto de dos mil diecisiete, en la que resolvió conceder el amparo solicitado para los efectos que se precisan a continuación.

"1. Deje insubsistente el laudo reclamado.

"2. En su lugar, dicte un nuevo laudo en el que resuelva como en derecho proceda la controversia sometida a su potestad, pero analizando exhaustivamente el ofrecimiento de trabajo, los antecedentes del caso, la conducta de las partes, incluyendo la circunstancia relativa a que se alega un segundo despido, precisando las razones especiales y circunstancias particulares que tenga en cuenta para calificar de buena o mala fe el ofrecimiento de trabajo, esto a fin de establecer las cargas probatorias a las partes; y luego, determine con libertad de jurisdicción sobre la procedencia o improcedencia de la acción de despido injustificado, y demás prestaciones accesorias.

"3. Hecho lo anterior, deje intocados todos aquellos aspectos que no hayan sido materia de concesión, ni tengan vinculación con la misma."

6. En cumplimiento a esa determinación, el Tribunal de Arbitraje y Escalafón del Estado de Jalisco dictó un nuevo laudo el nueve de octubre de dos mil diecisiete, en el que determinó que al haberse llevado a cabo la reinstalación de la trabajadora, lo procedente era absolver al Ayuntamiento demandado del pago de salarios caídos, incrementos y pago de cuotas al Instituto de Pensiones del Estado, por todo el tiempo que duró el juicio laboral.

7. En contra de esa determinación, la trabajadora promovió, por una parte, juicio de amparo directo, mientras que el Ayuntamiento demandado promovió, por la otra, demanda de amparo adhesivo.

8. Correspondió conocer de los referidos asuntos al Cuarto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer Circuito, el cual los registró bajo el expediente 903/2017, y en sesión de catorce de junio de dos mil dieciocho dictó sentencia en la que resolvió conceder el amparo a la quejosa principal y negarlo al quejoso adherente, de conformidad con los razonamientos que se detallan enseguida.

• En atención a la figura jurídica de suplencia de la queja que opera a favor del trabajador, conviene analizar, en primer lugar, la oferta de trabajo realizada por la entidad demandada.

• En este contexto, debe señalarse que el ofrecimiento de trabajo no puede calificarse en atención a fórmulas rígidas o abstractas, sino de acuerdo con los antecedentes del caso, la conducta de las partes y todas aquellas circunstancias que permitan concluir de manera prudente y racional si la oferta revela efectivamente la intención del patrón de continuar con la relación laboral.

• De esta manera, el ofrecimiento de trabajo es de buena fe, siempre que no afecte los derechos del trabajador, no vulnere disposiciones de la Constitución Federal, las leyes que rijan la relación que lo una con su patrón o el contrato individual o colectivo de trabajo y, en tanto se trate del mismo empleo, en los mismos o mejores términos o condiciones laborales.

• Conforme a lo anterior, es necesario analizar la conducta procesal asumida por la parte demandada, la cual se advierte incurrió en tres anomalías.

• La primera se relaciona con el hecho de que el Ayuntamiento demandado negó que la trabajadora gozara de estabilidad en el empleo y que hubiese entrado a laborar desde mil novecientos noventa y seis, aunado a que no probó su dicho, a pesar de que era su obligación hacerlo en términos del artículo 784 de la Ley Federal del Trabajo, de aplicación supletoria.

• Para evidenciar la segunda anomalía, es necesario destacar que el patrón al ofrecer la reinstalación a la trabajadora manifestó: "... la jornada de trabajo que señala el actor es parcialmente cierta, ya que la actora gozaba las (sic) siguiente jornada de trabajo; siendo el siguiente: iniciando su trabajo a las 8:00 y saliendo a las 16:00 concediéndole 30 minutos de descanso y para tomar alimentos dentro de dicha jornada, fuera de la fuente de trabajo, específicamente de las 12:00 horas a las 12:30 horas ..."

• Lo anterior demuestra que el ofrecimiento de trabajo se hizo sin la posibilidad de que la trabajadora eligiera disfrutar su descanso de media hora a que se refiere el artículo 63 de la Ley Federal del Trabajo, dentro o fuera de las instalaciones del lugar de trabajo, por lo que tal oferta resulta ser de mala fe.

• En este sentido, se destaca que la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver la contradicción de tesis 50/2007-SS, determinó que la referida media hora de descanso sí forma parte de la jornada laboral y, por tanto, debe ser computada dentro de ésta y remunerada como parte del salario ordinario, con independencia de que ese lapso se disfrute dentro o fuera del centro de trabajo.

• Asimismo, se agregó que para que una oferta de trabajo que se hiciera con el máximo legal de la jornada laboral, pudiera ser calificada de buena fe, resultaba necesario que quedara a elección del trabajador permanecer o salir de la fuente de trabajo para disfrutar de su tiempo de descanso.

• Adicionalmente, se indicó que si al trabajador se le impidiera la posibilidad de elegir en qué lugar disfrutar de su media hora de descanso, derivarían diversas consecuencias jurídicas pero que no correspondían analizar en ese asunto.

• Además, se agregó que era absurdo que si la jornada de trabajo era igual para todos los trabajadores de una empresa, se les exigiera que se retiraran físicamente de la fuente de trabajo para disfrutar de su descanso, con la finalidad de que ese lapso no contara dentro de su jornada, razón por la que se robustecía que dicho periodo de esparcimiento debía incluirse dentro de la jornada de trabajo.

• Del referido asunto derivó la jurisprudencia 2a./J. 84/2007, de rubro: "DESCANSO DE MEDIA HORA EN JORNADA CONTINUA. DEBE SER COMPUTADO DENTRO DE ÉSTA PARA QUE EL OFRECIMIENTO DE TRABAJO QUE SE HAGA CON EL MÁXIMO LEGAL SEA CALIFICADO DE BUENA FE."

• Con base en lo anterior, se arribó a la convicción de que debe ser decisión del trabajador el abandonar o permanecer dentro de la fuente de trabajo para disfrutar de los treinta minutos de descanso a que tiene derecho.

• Bajo esta perspectiva, en el caso de que el patrón obligara al trabajador a salir de la fuente de trabajo para disponer de sus treinta minutos de descanso, podría exponerlo a diversas circunstancias negativas, entre ellas, las inclemencias del clima, a no disponer del uso del sanitario, a la no convivencia social, a privarle del uso de electrodomésticos destinados para calentar sus alimentos, entre otros.

• En atención a ello, es válido concluir que es una decisión exclusiva del trabajador el permanecer o salir del área de trabajo, por ser quien conoce mejor las circunstancias en que desarrolla su jornada laboral.

• Por tanto, si en la especie el patrón no concedió a la trabajadora la elección de permanecer en la fuente de trabajo para disfrutar de los treinta minutos de descanso, con ello vulneró su derecho consagrado en la jurisprudencia 2a./J. 84/2007.

• Por las razones expuestas, no se comparte el criterio sustentado por el Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Décimo Sexto Circuito, al resolver el amparo directo 15/2017, del que derivó la tesis aislada XVI.1o.T.47 L (10a.), de título y subtítulo: "OFRECIMIENTO DE TRABAJO CON EL MÁXIMO LEGAL DE LA JORNADA. ES DE BUENA FE SI INCLUYE MEDIA HORA DE DESCANSO EN JORNADA CONTINUA, AUN CUANDO EL TRABAJADOR DEBA PERMANECER EN LA FUENTE DE TRABAJO."

• Por último, se identifica como tercera anomalía del Ayuntamiento demandado, las manifestaciones contradictorias que realizó respecto de los hechos 4 y 5 de la demanda.

• Todos estos factores permiten concluir que el ofrecimiento de trabajo fue de mala fe y se hizo con la única intención de revertir a la trabajadora la carga de la prueba, de ahí que sean fundados los conceptos de violación aducidos, por la quejosa y, por ende, resulte procedente que se le otorgue la protección constitucional solicitada.

• Establecido lo anterior, se advierte que le correspondía al Ayuntamiento demandado la carga de acreditar que no existió el despido injustificado; sin embargo, con las pruebas que ofreció al juicio no logró tal cometido, razón por la que debe ser condenado al pago de los salarios y las cuotas que por rubro de pensiones se generaron durante la tramitación del conflicto laboral.

• Finalmente, se analizaron los restantes argumentos formulados por la quejosa principal y adherente, los cuales fueron desestimados.

II. Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Décimo Sexto Circuito, al resolver el juicio de amparo directo 15/2017.

1. El cinco de agosto de dos mil quince, Jorge Medrano Gómez demandó a José Agustín y Sandra Paulina, ambos de apellidos Rodríguez Vargas, la reinstalación en el cargo que ocupaba como "agente de ventas y reparto de producto", así como el pago de diversas prestaciones con motivo del despido injustificado del que alegó haber sido objeto.

En los hechos de su demanda, el trabajador afirmó que su jornada laboral comprendía de las seis a las quince horas, que prestaba sus servicios de lunes a sábado y que disfrutaba de media hora para tomar alimentos de acuerdo a como lo permitiera la carga de trabajo, razón por la que solicitó que ese periodo de tiempo se le computara como efectivamente laborado.

Asimismo, reclamó el pago de seis horas extras a la semana.

2. Correspondió conocer de la demanda a la Junta Especial Número Dos de la Local de Conciliación y Arbitraje de León, Guanajuato, la cual registró el asunto bajo el expediente: 1714/2015/E2/CB/IND.

Al contestar la demanda, en audiencia de ocho de diciembre de dos mil quince, José Agustín Rodríguez Vargas reconoció el vínculo laboral con el actor, negó que lo hubiere despedido y le realizó una oferta de trabajo en las mismas condiciones en que se desempeñaba.

Al respecto, señaló que el trabajo se ofrecía con una jornada de labores de las seis a las catorce horas de lunes a sábado, lapso que incluía la media hora de descanso, la cual se disfrutaría dentro de la fuente de trabajo y a la hora que el trabajador decidiera tomarla.

Por su parte, la codemandada Sandra Paulina Rodríguez Vargas negó que entre el actor y ella hubiera existido una relación obrero patronal.

3. Agotados los trámites legales respectivos, la Junta responsable dictó laudo el veinticuatro de noviembre de dos mil dieciséis, en el que resolvió lo siguiente:

• Absolver de todas las prestaciones reclamadas a la codemandada Sandra Paulina Rodríguez Vargas, a la que no se le reconoció el carácter de parte patronal.

• Absolver a José Agustín Rodríguez Vargas de pagar la indemnización constitucional, salarios caídos, prima de antigüedad, séptimos días, días de descanso obligatorios, caja de ahorro y pago de cualquier otra prestación de carácter laboral.

• Condenar al demandado a pagar al trabajador los conceptos consistentes en vacaciones, prima vacacional, aguinaldo, salarios devengados, horas extras, enteros de cuotas en el Afore, Infonavit e IMSS.

• Dejar a salvo los derechos para exigir el cobro de utilidades, dado que no se agotó el procedimiento relativo ante la autoridad fiscal.

• En cuanto a la devolución de dos hojas y un pagaré firmados en blanco por el trabajador, la Junta concluyó que no había pruebas de su existencia, por lo que dejó también a salvo el derecho del trabajador para exigir el reclamo en la vía y forma procedentes.

• Asimismo, señaló que no era procedente considerar la inaplicabilidad del artículo 48 de la Ley Federal del Trabajo.

Es pertinente destacar, que la Junta responsable calificó la oferta de trabajo formulada por el demandado de buena fe, a pesar de que el trabajador fue omiso en presentarse a la diligencia de reinstalación.

Así, derivado de lo anterior, consideró que la carga de demostrar la existencia del despido injustificado se revertía al trabajador, el cual no demostró tal circunstancia, por lo que se absolvió al demandado de pagar, entre otras prestaciones la indemnización constitucional y los salarios caídos.

4. En contra de dicho laudo, el trabajador promovió juicio de amparo directo, que se remitió para su conocimiento al Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Décimo Sexto Circuito, en donde se registró bajo el expediente 15/2017.

En sus conceptos de violación, el quejoso alegó que había sido incorrecto que la Junta responsable calificara la oferta de trabajo formulada por la parte patronal de buena fe, ya que la reinstalación se ofreció en un domicilio diverso al en que se le notificó y emplazó a juicio al demandado.

Además, en el ofrecimiento de trabajo se señaló que el trabajador debía disfrutar de su media hora de descanso previsto en el artículo 63 de la Ley Federal del Trabajo dentro de la fuente de trabajo, con lo que se vulneró el diverso numeral 64 de la referida legislación, en donde se establece que el obrero debe tener la posibilidad de salir del centro de trabajo para disfrutar de su descanso, pues de lo contrario, dicho lapso de tiempo se considerará como tiempo efectivamente laborado.

Finalmente, destacó que la parte patronal ofreció la reinstalación del actor con un horario de trabajo diverso al señalado en la demanda.

5. El veinte de abril de dos mil diecisiete, el referido órgano colegiado dictó sentencia en la que resolvió, en la parte que interesa para el dictado de esta resolución, lo siguiente:

• Son infundados los conceptos de violación aducidos por el quejoso; sin embargo, en atención a la figura de suplencia de la queja que opera a su favor, se advierte la existencia de una violación procesal que da lugar a conceder la protección constitucional.

• En primer lugar, es pertinente analizar la legalidad de la determinación mediante la cual la Junta responsable calificó de buena fe el ofrecimiento de trabajo formulado por el patrón, lo que dio lugar a que se revirtiera la carga de la prueba al trabajador con relación al despido injustificado.

• Al respecto, se estima que fue correcto que la responsable concluyera que la oferta de trabajo de buena fe, ya que el patrón no controvirtió el monto del salario ni el puesto alegado.

• Además, si bien la parte patronal cuestionó la duración de la jornada de trabajo señalada por el actor, ello no daba lugar a calificar de mala fe la nueva oferta de trabajo, ya que la reinstalación se ofreció con base en una jornada de ocho horas diarias, la cual no rebasaba el máximo legal dispuesto en los artículos 60, 61 y 63 de la Ley Federal del Trabajo.

• Asimismo, el trabajador confesó en su escrito de demanda, que durante su jornada laboral sí disponía de media hora de descanso, como lo dispone el artículo 63 de la Ley Federal del Trabajo, motivo por el que resulta irrelevante que disfrutara de ese lapso dentro de la fuente de trabajo.

• En este contexto, se destacó que en la oferta de empleo se le propuso al trabajador un descanso de media hora dentro de la fuente de trabajo; sin embargo, el quejoso aduce que la circunstancia de que no tenga la posibilidad de salir de su lugar de trabajo conlleva una violación a lo establecido en el artículo 64 de la legislación laboral.

• Al respecto, destaca lo resuelto por la Segunda Sala de la Suprema Corte, en la contradicción de tesis 50/2007-SS, fallada en sesión de dieciocho de abril de dos mil siete, en donde se analizó si la media hora de descanso a que se refiere el artículo 63 de la Ley Federal del Trabajo, debe considerarse como parte de la jornada laboral o no, independientemente de si dicho lapso se disfrutó en el centro de trabajo o fuera de él y, derivado de ello, resolver si el ofrecimiento de trabajo que formula el patrón es de buena o mala fe por contemplar ese espacio de tiempo dentro de la jornada de trabajo.

• En dicha ejecutoria se sostuvo, que al resolverse la diversa contradicción de tesis 9/96, la Suprema Corte de Justicia de la Nación señaló que cuando el trabajador permanece en el centro de trabajo durante su tiempo de descanso, pero sin laborar, ese lapso también debe considerarse como tiempo efectivo y con derecho al salario ordinario.

• Por otra parte, si el trabajador en lugar de descansar presta sus servicios laborales, ello da lugar a
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