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Décima Época Semanario Judicial de la Federación 26270         1 de 1
Segunda Sala Publicación: viernes 06 de mayo de 2016 10:06 h
NOTIFICACIÓN PERSONAL EN MATERIA FISCAL. DEBE EFECTUARSE A LA HORA FIJADA EN EL CITATORIO AL QUE HACE REFERENCIA EL ARTÍCULO 137 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, SIN PERJUICIO DE QUE EN EL ACTA RELATIVA SE HAGA CONSTAR, ADEMÁS, LA DIVERSA EN QUE ÉSTA COMENZÓ A REDACTARSE.

CONTRADICCIÓN DE TESIS 346/2015. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS SÉPTIMO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL PRIMER CIRCUITO, SEGUNDO Y PRIMERO, AMBOS EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL DÉCIMO SEXTO CIRCUITO. 16 DE MARZO DE 2016. MAYORÍA DE CUATRO VOTOS DE LOS MINISTROS EDUARDO MEDINA MORA I., JAVIER LAYNEZ POTISEK, JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ SALAS Y ALBERTO PÉREZ DAYÁN. DISIDENTE: MARGARITA BEATRIZ LUNA RAMOS. PONENTE: JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ SALAS. SECRETARIA: MAURA ANGÉLICA SANABRIA MARTÍNEZ.

CONSIDERANDO:

PRIMERO.-Competencia. Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es competente para conocer de la presente denuncia de contradicción de tesis.(1)

SEGUNDO.-Legitimación. La denuncia de contradicción de tesis proviene de parte legítima en términos del artículo 227, fracción II, de la Ley de Amparo,(2) en razón de que fue formulada por el Magistrado presidente del Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Décimo Sexto Circuito.

TERCERO.-Criterios contendientes. El contenido de las ejecutorias que participan en la contradicción de tesis, es el siguiente:

El Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Décimo Sexto Circuito, al resolver el amparo directo 383/2015, sostuvo en lo que interesa lo siguiente:

"SEXTO. Los conceptos de violación son ineficaces. El artículo 137 del Código Fiscal de la Federación estatuye que cuando una notificación se efectúe personalmente y el notificador no encuentre a quien deba notificar, le dejará citatorio en el domicilio, sea para que espere a una hora fija del día hábil siguiente o para que acuda a notificarse, dentro del plazo de seis días, a las oficinas de las autoridades fiscales.

"Además, que si la persona citada o su representante legal no esperaren, se practicará la diligencia con quien se encuentre en el domicilio o en su defecto con un vecino. En caso de que estos últimos se negasen a recibir la notificación, ésta se hará por medio de instructivo que se fijará en lugar visible de dicho domicilio, debiendo el notificador asentar razón de tal circunstancia para dar cuenta al jefe de la oficina exactora.

"De ese precepto se destaca -por tener relevancia para el presente asunto-, que la hora de espera consignada en el citatorio, debe ser fija, es decir, invariable, por lo que la notificación respectiva debe practicarse en la hora señalada para tal efecto en el citatorio.

"Ahora, atendiendo a la redacción de aquel precepto, el orden lógico con el que debe circunstanciarse el acta de notificación, implica que, en un primer momento, el diligenciario se constituya en el domicilio en el que habrá de buscar al citado, lo que implica que se cerciore de estar en el sitio correcto, para luego requerir la presencia del interesado en la comunicación y poder proseguir con éste la práctica de la actuación que se le encomendó.

"Así, en la hora fijada en el citatorio, el notificador habrá de constituirse en el domicilio correspondiente, pero ello no es obstáculo para que, con posterioridad a ese horario, comience a redactar el acta respectiva, siempre que de su contenido se desprenda que fue precisamente en la hora precisada en el citatorio cuando comenzó con la diligencia.

"De ahí que si en el acta se consignan dos o más horarios diversos, relacionados con el momento en el que el notificador se constituyó en el domicilio con la finalidad de practicar la comunicación, ha de considerarse que si uno coincide con ellos, es precisamente porque en ese momento comenzó la práctica de la diligencia, pues el segundo horario correspondería a cuando materialmente redactó el acta.

"Cabe destacar que, si bien es cierto que, el citatorio debe dejarse para una hora fija, ésta debe ser un tanto flexible, pues atendiendo a la realidad social, no existe obstáculo para considerar que tanto el notificador como el destinatario de la comunicación esperen, por ejemplo, cinco minutos posteriores a aquélla, pues se estima un lapso prudente para tal efecto.

"Máxime que los aparatos que toda persona porta con la finalidad de conocer el horario, entre los que se encuentran relojes y teléfonos celulares, por ejemplo, en la mayoría de las ocasiones no coincide, entre uno y otro.

"En el caso concreto, la aquí quejosa aduce que la notificación de uno de agosto de dos mil catorce (fojas 28 a 30), es ilegal en virtud de que consigna dos horas distintas, una de ellas diversa a la señalada en el citatorio de treinta y uno de julio anterior (folios 26 y 27).

"En efecto, de ese citatorio se desprende que al no haberse localizado al representante legal de la persona moral quejosa, se le dejó citatorio para las diez horas del uno de agosto siguiente.

"Llegada esa fecha, la actuaria fiscal, quien practicó la notificación, inició el acta respectiva asentado que: ‘(se transcribe)’

"En relación con esta forma de practicar la notificación, la Sala responsable -según se transcribió en el considerando cuarto de la presente ejecutoria-, resolvió, en otras palabras, que la diligencia de notificación inició a las diez horas, es decir, en el horario fijado en el citatorio, pero que la redacción del acta comenzó cinco minutos después.

"Esta conclusión se considera legal, pues -como ya se dijo en párrafos precedentes-, la redacción del acta respectiva hace patente que fue precisamente en la hora fijada en el citatorio cuando comenzó la diligencia, constituyéndose el funcionario en el domicilio y requiriendo la presencia del citado.

"Por ello, cuando al inicio del acta se asentaron las diez horas con cinco minutos del uno de agosto de dos mil catorce, es innegable que este diverso horario obedece al momento en que se comenzó con la redacción del acta, tan es así que en ella misma se asienta que fue a las diez horas cuando comenzó la diligencia.

"Incluso, de estimarse que este segundo horario es el que debe constar desde el inicio del acta, opera el criterio atinente a que cinco minutos es un lapso prudente de espera, por lo que, de cualquier manera, esa variación de cinco minutos no trasciende en la legalidad de la notificación.

"De ahí lo ineficaz del concepto de violación.

"A mayor abundamiento, se destaca que la finalidad de la notificación, radica en hacer del conocimiento del destinatario su contenido, ya sea de manera personal y directa, o a través de un tercero, por ejemplo, cuando no haya esperado a la cita previa.

"En el caso, no existe duda de que la quejosa tuvo conocimiento de la notificación que controvierte, pues la Sala responsable resolvió -según se sintetizó en el considerando cuarto de la presente ejecutoria-, que el funcionario se cercioró tanto de haberse constituido en el domicilio correcto, como de haber solicitado la presencia del representante legal, por lo que practicó la comunicación con la persona que, dada su relación con la contribuyente, le daría noticia oportuna sobre dicho acto.

"Por ende, dado que la quejosa no controvierte esa decisión, sino que limita su impugnación en esta instancia constitucional, al hecho de la falta de correspondencia de horarios, es innegable que consiente aquella decisión y, por ende, que tuvo conocimiento del acta. ..."

Asimismo, el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, al resolver el amparo directo 162/2009, sostuvo lo siguiente:

"SEXTO. .... Finalmente, la quejosa manifiesta en su concepto de violación tercero, que las diligencias de notificación de la orden de visita domiciliaria, se llevaron a cabo en contravención a los artículos 14, 16 y 17 de la Constitución Federal, en relación con el 38, fracción IV, 134, 136 y 137 del Código Fiscal de la Federación, ya que en el citatorio se precisó que la contribuyente o su representante legal, debían esperar a los auditores a las diez horas del día ocho de noviembre de dos mil seis, para la entrega de la orden de visita domiciliaria; sin embargo, el documento se recibió a las diez horas con quince minutos de ese día, esto es, a hora diferente de aquella fijada para ese acto jurídico. Por ello, la inconforme afirma, que es equivocado el razonamiento de la Sala en cuanto a lo infundado del argumento propuesto al respecto en la demanda de anulación, por haber iniciado la diligencia a las diez horas del ocho de noviembre de dos mil seis.

"La quejosa carece de razón en sus aseveraciones, en atención a que si bien es cierto que conforme al artículo 137 del Código Fiscal de la Federación, las autoridades tributarias están obligadas a dejar citatorio cuando en la práctica de notificaciones personales, no localiza en la primera búsqueda a la persona a quien se le va a comunicar la decisión del ente de gobierno, con el objeto de que se espere al servidor público a una hora fija del día hábil siguiente para practicar la notificación, no menos verdad resulta que al constituirse el notificador por segunda vez en el domicilio respectivo, su actuación no se limita a entregar la constancia que se pretende comunicar, sino que en la diligencia debe cumplir ciertos requisitos con el objeto de dar seguridad jurídica a la persona a quien se le pretende realizar la comunicación.

"Efectivamente, el Más Alto Tribunal del País ha sostenido que con independencia de que el artículo 137 del Código Fiscal de la Federación, no establezca expresamente los lineamientos que debe cumplirse en la práctica de las notificaciones en materia tributaria; lo cierto es que las autoridades hacendarias deben observar ciertos requisitos para otorgar seguridad jurídica a las personas a quienes pretenden comunicarles alguna actuación en materia tributaria, como son, entre otros, que en la segunda búsqueda el notificador debe requerir nuevamente la presencia del destinatario y comunicarle la actuación de la autoridad, pero si éste o su representante no aguarda a la cita, previo cercioramiento y razón pormenorizada de tal circunstancia, la diligencia debe practicarse con quien se encuentre en el domicilio o con un vecino, en su defecto.

"Lo anterior se apoya en la jurisprudencia 2a./J. 101/2007, de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible en la página doscientos ochenta y seis, Tomo XXV del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, correspondiente a junio de dos mil siete, Novena Época, que se transcribe enseguida: ‘NOTIFICACIÓN PERSONAL PRACTICADA EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 137 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN. EN EL ACTA RELATIVA EL NOTIFICADOR DEBE ASENTAR EN FORMA CIRCUNSTANCIADA, CÓMO SE CERCIORÓ DE LA AUSENCIA DEL INTERESADO O DE SU REPRESENTANTE, COMO PRESUPUESTO PARA QUE LA DILIGENCIA SE LLEVE A CABO POR CONDUCTO DE TERCERO.’. (se transcribe)

"En esa tesitura, se puede concluir que resulta materialmente imposible que el documento que se pretende dar a conocer al contribuyente, se entregue a la hora señalada en el citatorio, en tanto que con antelación a ello, el notificador debe expresar las razones circunstanciadas de modo, tiempo y lugar conforme a las cuales se deben cumplimentar los requisitos previstos en el artículo 137 del Código Fiscal de la Federación; de tal forma que la intención del creador de la norma, fue exclusivamente que la diligencia de notificación inicie a la hora precisada en el documento por el cual se realiza la cita a la persona que se pretende notificar o su representante legal. Por tanto, es correcto el criterio adoptado por la Sala en ese sentido. ..."

Del asunto anterior, derivó la tesis aislada I.7o.A.660 A,(3) de rubro y texto siguientes:

"NOTIFICACIÓN DE LA ORDEN DE VISITA DOMICILIARIA. LA LEGALIDAD DE LA DILIGENCIA RELATIVA QUE SE ENTIENDE CON UN TERCERO, DEPENDE DE QUE ÉSTA INICIE A LA HORA PRECISADA EN EL CITATORIO PREVIO Y NO DEL MOMENTO EN QUE LA ORDEN SE ENTREGUE A AQUÉL.-La Segunda Sala del más Alto Tribunal del país sostiene que con independencia de que el artículo 137 del Código Fiscal de la Federación no establezca expresamente los lineamientos que deben cumplirse en la práctica de las notificaciones en materia tributaria, las autoridades hacendarias deben observar ciertos requisitos para otorgar seguridad jurídica a las personas a quienes pretenden comunicarles algún acto, como son, entre otros, que en la segunda búsqueda el notificador debe requerir nuevamente la presencia del destinatario y comunicarle la actuación de la autoridad, pero si éste o su representante no aguarda a la cita, previo cercioramiento y razón pormenorizada de tal circunstancia, la diligencia debe practicarse con quien se encuentre en el domicilio o, en su defecto, con un vecino. Dicho criterio está contenido en la jurisprudencia 2a./J. 101/2007, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XXV, junio de 2007, página 286, de rubro: ‘NOTIFICACIÓN PERSONAL PRACTICADA EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 137 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN. EN EL ACTA RELATIVA EL NOTIFICADOR DEBE ASENTAR EN FORMA CIRCUNSTANCIADA, CÓMO SE CERCIORÓ DE LA AUSENCIA DEL INTERESADO O DE SU REPRESENTANTE, COMO PRESUPUESTO PARA QUE LA DILIGENCIA SE LLEVE A CABO POR CONDUCTO DE TERCERO.’. En esa tesitura, como es materialmente imposible que el documento que pretende darse a conocer al contribuyente se entregue a la hora señalada en el citatorio, en tanto que con antelación a ello el notificador debe expresar las razones circunstanciadas de modo, tiempo y lugar conforme a las cuales deben cumplimentarse los requisitos previstos en el citado artículo 137, se concluye que la legalidad de la diligencia de notificación de una orden de visita domiciliaria que se entiende con un tercero, depende de que inicie a la hora precisada en el citatorio previo dirigido a la persona a quien se pretende notificar o a su representante legal y no del momento en que dicha orden se entregue a aquél."

Por su parte, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Décimo Sexto Circuito, al resolver el amparo directo 311/2014, sostuvo lo siguiente:

"QUINTO. El concepto de violación es fundado y suficiente para conceder la protección constitucional.

"En efecto, el concepto de violación es fundado en lo atinente a que es incorrecto lo estimado por la Sala responsable, en cuanto a que de la constancia respectiva -diligencia de veintisiete de mayo de dos mil diez-, se advierte que la hora asentada al inicio de la misma corresponde al momento en que el notificador comenzó a redactarla, ya que de la lectura del acta correspondiente no se aprecia tal circunstancia.

El acta de notificación de veintisiete de mayo de dos mil diez, en lo conducente dice: ‘(se transcribe)’

"De lo anterior, contrario a lo considerado por la Sala responsable, no se advierte la existencia de elementos que lleven a concluir que las diez horas con cincuenta y un minutos que asentó el notificador al inicio del acta de veintisiete de mayo de dos mil diez, corresponde a la hora que comenzó a redactarla, y que la misma haya iniciado a las diez horas con cincuenta minutos. Antes bien, de la lectura íntegra de dicha diligencia se aprecia que el notificador designado se constituyó (como así lo asentó) en el domicilio de la contribuyente, y tanto así, que en ese acto, como enseguida lo redactó, procedió a cerciorarse de que el domicilio en que se constituyó, correspondía al del contribuyente ubicado **********.

"En materia de notificaciones, se tiene que al practicarse de manera personal en el domicilio del interesado, el actuario, diligenciario o notificador, lo primero que hará será constituirse en el lugar respectivo y, enseguida, cerciorarse que el domicilio corresponde al buscado, y procederá a asentar los datos que lo llevaron a la certeza de que aquel en el que se constituyó corresponde al de los autos, y una vez que tiene plena certeza de ello, acto seguido llamará a la puerta para preguntar por el buscado; así, si de la redacción de la diligencia cuestionada se aprecia que el notificador se constituyó a las diez horas con cincuenta y un minutos en el domicilio ubicado en **********, y en ese acto procedió a corroborar que el inmueble en el que se constituyó corresponde al del interesado, se arriba a la convicción de que a esa hora inició la diligencia, sin que se adviertan elementos que permitan ‘deducir’, que esa hora corresponde al momento en que el notificador comenzó a redactar el acta.

"Es aplicable al caso, por las razones jurídicas que contiene, la jurisprudencia 2a./J. 62/2002, de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, consultable en la página 377, Tomo XVI, julio de 2002, del Semanario Judicial de la Federación, Novena Época, de rubro y texto: ‘VISITA DOMICILIARIA. EL ARTÍCULO 44, FRACCIÓN II, PRIMER PÁRRAFO, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, QUE SEÑALA QUE LOS VISITADORES DEJARÁN CITATORIO CON LA PERSONA QUE SE ENCUENTRE EN EL LUGAR EN QUE DEBE PRACTICARSE AQUÉLLA, PARA QUE EL VISITADO O SU REPRESENTANTE LOS ESPEREN A HORA DETERMINADA DEL DÍA SIGUIENTE PARA RECIBIR LA ORDEN, CONTIENE UNA FACULTAD REGLADA.’ (se transcribe texto)

"Como también es ilustrativa, la tesis sustentada por el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, que se comparte, visible en la página 1593, Tomo XXX, octubre de 2009, del medio de difusión oficial citado, que dice: ‘NOTIFICACIÓN DE LA ORDEN DE VISITA DOMICILIARIA. LA LEGALIDAD DE LA DILIGENCIA RELATIVA QUE SE ENTIENDE CON UN TERCERO, DEPENDE DE QUE ÉSTA INICIE A LA HORA PRECISADA EN EL CITATORIO PREVIO Y NO DEL MOMENTO EN QUE LA ORDEN SE ENTREGUE A AQUÉL.’ (se transcribe texto)

"No pasa inadvertido que en el tercer párrafo del acta relativa a la diligencia de veintisiete de mayo de dos mil diez, el notificador asentó: ‘Ahora bien, siendo las 10:50 horas del día de inició de la presente, el suscrito actuario fiscal se constituyó en el domicilio fiscal del contribuyente referido en primer término de la presente...’; sin embargo, en ese parágrafo, el funcionario redacta en tiempo pasado, haciendo referencia a que se constituyó legalmente en el domicilio referido, y, conforme a lo señalado en el primero de ellos, eso ocurrió a las diez horas con cincuenta y un minutos; además, como lo refiere la promovente del amparo, atendiendo a una congruencia lógica del desarrollo de la diligencia, debe existir una cronología ordenada en el desarrollo de ésta, por lo que si al inicio de la diligencia, se estableció que a las diez horas con cincuenta y un minutos, el notificador se constituyó en el domicilio, párrafos posteriores se asienta la realización de un acto, en un horario incluso anterior al momento en que comenzó la diligencia, más aún cuando ni siquiera se trata de uno diverso, sino de aquel respecto del cual ya se había dado fe por parte del funcionario, que se ‘constituyó’ en un momento distinto.

"Por tanto, como lo argumenta la promovente del amparo, de la lectura de dicha acta no se puede deducir que el notificador se haya constituido en el domicilio de la contribuyente a las diez horas con cincuenta minutos del veintisiete de mayo de dos mil diez, y que haya comenzado a redactarla a las diez horas con cincuenta y un minutos de esa fecha.

"En las relatadas condiciones, al haberse demostrado que existe afectación a los derechos de legalidad y seguridad jurídica tutelados en los artículos 14 y 16 de la Constitución Federal, por inobservancia a lo dispuesto por el numeral 50 de la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, en perjuicio de la quejosa, a fin de restituirla en el goce de sus derechos fundamentales, con apoyo en el numeral 77, fracción I, de la Ley de Amparo, debe concederse la protección de la Justicia Federal para los efectos que se precisan en el siguiente considerando.

"...

"SEXTO. En cumplimiento a lo dispuesto en los artículos 74, fracción V, y 77, fracción I, segundo párrafo, de la Ley de Amparo vigente, y ante la inobservancia a la ley señalada en la parte final del considerando que antecede, el amparo solicitado se concede para el efecto de que:

"a) La Sala responsable deje insubsistente el acto reclamado.

"b) Emita una nueva sentencia en la que, siguiendo los lineamientos de esta ejecutoria, considere fundado el primer concepto de impugnación de la ampliación de demanda en la parte relativa a la ilegalidad de la notificación del oficio DRAF-B-1430/10, efectuada dicha notificación el veintisiete de mayo de dos mil diez, debido a que el notificador designado, se constituyó en el domicilio de la contribuyente a las diez horas con cincuenta y un minutos y no a las diez horas con cincuenta minutos, como lo señaló en el citatorio previo del día anterior y, hecho lo anterior, resuelva lo que en derecho proceda. ..."

CUARTO.-Existencia de la contradicción de tesis. Procede ahora determinar si en el caso existe o no la contradicción de tesis denunciada, para lo cual se estima indispensable destacar los aspectos relevantes de las consideraciones en que se apoyaron los Tribunales Colegiados de Circuito cuyos criterios fueron denunciados como contradictorios.

Lo anterior, con el propósito de dilucidar que los Tribunales Colegiados de Circuito, al resolver los asuntos materia de la denuncia, hayan:

1. Examinado hipótesis jurídicas esencialmente iguales; y,

2. Llegado a conclusiones encontradas respecto a la solución de la controversia planteada.

En ese sentido se ha pronunciado el Pleno de este Alto Tribunal, en la tesis de jurisprudencia P. /J. 72/2010 (Número de registro digital: 164120), cuyo rubro es el siguiente:

"CONTRADICCIÓN DE TESIS. EXISTE CUANDO LAS SALAS DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN O LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO ADOPTAN EN SUS SENTENCIAS CRITERIOS JURÍDICOS DISCREPANTES SOBRE UN MISMO PUNTO DE DERECHO, INDEPENDIENTEMENTE DE QUE LAS CUESTIONES FÁCTICAS QUE LO RODEAN NO SEAN EXACTAMENTE IGUALES."(4)

Del contenido de las ejecutorias que han sido reseñadas, se observa que en el caso sí se verifica la contradicción de tesis.

En efecto, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Décimo Sexto Circuito, al resolver el amparo directo 383/2015 consideró en síntesis que:

a) Conforme al artículo 137 del Código Fiscal de la Federación cuando una notificación se efectúe personalmente y el notificador no encuentre a quien deba notificar, le dejará citatorio en el domicilio, sea para que espere a una hora fija del día hábil siguiente o para que acuda a notificarse, dentro del plazo de seis días, a las oficinas de las autoridades fiscales. Si la persona citada o su representante legal no esperaren, se practicará la diligencia con quien se encuentre en el domicilio o en su defecto con un vecino. En caso de que estos últimos se negasen a recibir la notificación, ésta se hará por medio de instructivo que se fijará en lugar visible de dicho domicilio, debiendo el notificador asentar razón de tal circunstancia para dar cuenta al jefe de la oficina exactora.

b) Que la hora de espera consignada en el citatorio debe ser fija, es decir, invariable, por lo que la notificación respectiva debe practicarse en la hora señalada para tal efecto en el citatorio.

c) Que el orden lógico con el que debe circunstanciarse el acta de notificación implica que, en un primer momento, el diligenciario se constituya en el domicilio en el que habrá de buscar al citado, lo que requiere se cerciore de estar en el sitio correcto, para luego solicitar la presencia del interesado en la comunicación y poder proseguir con éste la práctica de la actuación que se le encomendó.

d) Que en la hora fijada en el citatorio, el notificador habrá de constituirse en el domicilio correspondiente, pero ello no es obstáculo para que, con posterioridad a ese horario, comience a redactar el acta respectiva, siempre que de su contenido se desprenda que fue precisamente en la hora precisada en el citatorio cuando comenzó con la diligencia.

e) Por ello, si en el acta se consignan dos o más horarios diversos, relacionados con el momento en el que el notificador se constituyó en el domicilio, con la finalidad de practicar la comunicación, ha de considerarse que si uno coincide con ellos, es precisamente porque en ese momento comenzó la práctica de la diligencia, pues el segundo horario correspondería a cuando materialmente redactó el acta.

f) Si bien es cierto que el citatorio debe dejarse para una hora fija, ésta debe ser un tanto flexible, pues atendiendo a la realidad social, no existe obstáculo para considerar que tanto el notificador como el destinatario de la comunicación esperen, por ejemplo, cinco minutos posteriores a aquélla, pues se estima un lapso prudente para tal efecto.

g) Incluso, de estimarse que el segundo horario es el que debe constar desde el inicio del acta, opera el criterio atinente a que cinco minutos es un lapso prudente de espera, por lo que, de cualquier manera, esa variación de cinco minutos no trasciende en la legalidad de la notificación.

El Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, consideró en sentido similar, que la notificación realizada en el caso concreto, resultó legal, con apoyo en las siguientes consideraciones:

a) Conforme al artículo 137 del Código Fiscal de la Federación, las autoridades tributarias están obligadas a dejar citatorio cuando en la práctica de notificaciones personales, no localizan en la primera búsqueda a la persona a quien se le va a comunicar la decisión del ente de gobierno, con el objeto de que se espere al servidor público a una hora fija del día hábil siguiente para practicar la notificación, no menos verdad resulta que al constituirse el notificador por segunda vez en el domicilio respectivo, su actuación no se limita a entregar la constancia que se pretende comunicar, sino que en la diligencia debe cumplir ciertos requisitos, con el objeto de dar seguridad jurídica a la persona a quien se le pretende realizar la comunicación.

b) Que atendiendo a lo anterior, resulta materialmente imposible que el documento que se pretende dar a conocer al contribuyente, se entregue a la hora señalada en el citatorio, en tanto que con antelación a ello, el notificador debe expresar las razones circunstanciadas de modo, tiempo y lugar, conforme a las cuales se deben cumplimentar los requisitos previstos en el artículo 137 del Código Fiscal de la Federación; de forma que la intención del creador de la norma, fue exclusivamente que la diligencia de notificación inicie a la hora precisada en el documento, por el cual se realiza la cita a la persona que se pretende notificar o su representante legal.

Finalmente, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Décimo Sexto Circuito, concluyó que:

a) Es incorrecto estimar que la hora asentada al inicio del acta de notificación corresponde al momento en que el notificador comenzó a redactarla, si de la lectura del acta correspondiente no se aprecia tal circunstancia.

b) Que de la lectura íntegra de la diligencia analizada, en el caso concreto se aprecia que el notificador designado se constituyó en el domicilio de la contribuyente; que en ese acto, como enseguida lo redactó, procedió a cerciorarse de que el domicilio en que se constituyó, correspondía al del contribuyente.

c) Que en materia de notificaciones, se tiene que al practicarse de manera personal en el domicilio del interesado, el actuario, diligenciario o notificador, lo primero que hará será constituirse en el lugar respectivo y enseguida, cerciorarse de que el domicilio corresponde al buscado, y procederá a asentar los datos que lo llevaron a la certeza de que aquel en el que se constituyó, corresponde al de los autos, y una vez que tiene plena certeza de ello, acto seguido llamará a la puerta para preguntar por el buscado.

Por tanto, si de la redacción de la diligencia cuestionada, se aprecia que el notificador se constituyó a las diez horas con cincuenta y un minutos en el domicilio (esto es, un minuto después de la hora fijada en el citatorio) y en ese acto procedió a corroborar que el inmueble en el que se constituyó corresponde al del interesado, se arriba a la convicción de que a esa hora inició la diligencia, sin que se adviertan elementos que permitan "deducir", que esa hora corresponde al momento en que el notificador comenzó a redactar el acta.

Tomando en cuenta lo anterior, el tribunal referido declaró la ilegalidad de la notificación.

De la lectura de las ejecutorias que participan en la presente denuncia de contradicción de tesis, se advierte que los Tribunales Colegiados contendientes analizaron un tópico común, a saber la legalidad de las diligencias de notificación sometidas a su consideración, a la luz de lo previsto en el artículo 137 del Código Fiscal de la Federación.

Sobre el particular, los órganos jurisdiccionales coincidieron en señalar que conforme a lo previsto en dicho numeral, para la legalidad de la diligencia, es necesario que ésta comience a la hora prevista en el citatorio; sin embargo, mientras que los Tribunales Colegiados Primero en Materia Administrativa del Décimo Sexto Circuito y Séptimo en la misma materia del Primer Circuito, concluyeron que la notificación es legal cuando el notificador se constituye en el domicilio señalado a la hora fijada en el citatorio sin que obste para ello que en la redacción del acta que se levante, se asiente una hora diversa a la asentada en aquél, mediando entre ésta y la segunda una diferencia de minutos (en los casos analizados fueron 5 y 15 minutos, respectivamente), en virtud de que la última debe entenderse como aquella en que comenzó la redacción del acta -pues es materialmente imposible-, efectuar ésta en el mismo momento en que el notificador se constituye en el domicilio; en tanto que el Segundo Tribunal Colegiado de la propia materia del Décimo Sexto Circuito, concluyó que la discrepancia de horas, torna ilegal la notificación, porque no puede presumirse sin que exista evidencia, que la diligencia empezó en
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